• ¿”Cede” la inflación? • Canasta básica al alza • Dólar a 19.03 pesitos

Carlos Fernandez-Vega

Mexico SA

México SA / Carlos Fernández-Vega

En el circuito financiero del sector público están de plácemes, porque, dicen, la inflación comienza a cedertiende a retomar su nivel normal. Sin embargo, se necesita mucho entusiasmo para festejar lo inexistente, toda vez que el incremento anualizado del índice nacional de precios al consumidor se mantiene muy por arriba del citado nivel normal. De hecho, lo duplica.

Pero como en materia económica no hay mucho qué celebrar, entonces hay que echarle ganas para festejar que en septiembre pasado la inflación anualizada se redujo –valga el término– en alrededor de tres décimas de punto porcentual con respecto del cierre de agosto.

De acuerdo con el reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la variación anual del índice nacional de precios al consumidor en septiembre de 2017 fue de 6.35 por ciento, mientras en el mismo mes del año anterior fue de 2.97 por ciento. Por su parte, los índices subyacente y no subyacente reportaron un incremento de 4.80 y 11.28 por ciento, respectivamente; en igual periodo de 2016, las cifras correspondientes fueron de 3.07 y 2.65 por ciento.

Un mes atrás, en agosto de 2017, el referido índice registró un incremento, también anualizado, de 6.66 por ciento, de tal suerte que el motivo del festejo es porque la diferencia entre uno y otro mes a duras penas es de tres décimas de punto porcentual, por mucho que las actuales proporciones dupliquen las registrados 12 meses atrás.

Lo peor del caso es que la inflación cala más entre la población de menor ingreso (léase el grueso de los mexicanos), pues en septiembre el índice de precios de la canasta básica (la de mayor consumo en el país) reportó incremento de 0.40 por ciento, con lo que la tasa anualizada fue de 8.11 por ciento y resultó 5.1 veces mayor a la registrada en igual mes de 2016.

Lo anterior no parece indicativo de que la inflación comienza a ceder ni mucho menos un motivo sólido para el festejo en el circuito financiero del sector público, pues el avance de los precios se mantiene en un nivel elevado, y más el relativo a los bienes de mayor consumo.

En agosto pasado el mismo Inegi informó que el índice nacional de precios al consumidor aumento 0.49 por ciento, para una tasa anualizada de 6.66 por ciento; detallaba que los datos comparables para el mismo periodo de 2016 muestran una inflación de 0.28 por ciento mensual y de 2.73 por ciento anual. Sin embargo, en el citado mes, el índice de precios de la canasta básica se incrementó a una tasa mensual 0.45 por ciento, pero la anualizada llegó a 7.93 por ciento; es decir, una cota menor a la reportada en septiembre de 2017.

De acuerdo con su reporte, el Inegi recaba, en promedio, 117 mil 500 precios quincenalmente agrupados en 283 conceptos de consumo genéricos, los cuales abarcan 48 ramas de actividad económica, y lo hace en 46 ciudades de la República, distribuidas en las 32 entidades federativas. Así, las mayores alzas (promedios de los aumentos de precios de los distintos productos) se registraron en los energéticos (en letras de oro habrá que inscribir la promesa del inquilino de Los Pinos, respecto de que éstos se reducirían, gracias a la reforma energética), con una tasa anualizada de 15.26 por ciento al cierre de septiembre.

También se registran los precios de frutas y verduras, con un anualizado de 17.96 por ciento, pero el peso específico estos productos en el índice general es mucho menor que el relativo a los energéticos; es decir, éstos contribuyen en mayor medida a que se incremente la inflación en su conjunto, algo que, por lo demás, el gobierno federal prometió que no sucedería como resultado del mega gasolinazo de enero pasado. Obvio es que sucedió.

Por clasificación del consumo individual por finalidades (así lo bautizó el Inegi), el transporte registró una inflación anualizada de 10.37 por ciento; alimentos y bebidas no alcohólicas, 8.71 por ciento; y restaurantes y hoteles, 6.71 por ciento. De acuerdo con sus mediciones, el único sector cuyo índice inflacionario se redujo fue el de comunicaciones, con -1.76 por ciento.

Y, siempre de acuerdo con el informe del Inegi, en la tienda de enfrente –la del sector productivo- habría mayores elementos no para celebrar, pero sí para considerar la posibilidad de una reducción en el ritmo de crecimiento de precios.

En este sentido el citado organismo reportó que “durante septiembre de 2017 el Índice Nacional de Precios Productor Total, excluyendo petróleo, tuvo un aumento de 0.14 por ciento a tasa mensual, alcanzando una variación anual de 4.50 por ciento. En igual mes de 2016 las cifras fueron de 1.22 mensual y de 6.40 anual.

Por grupos de actividades económicas, los precios de las primarias registraron una baja mensual de 1.98 por ciento, en tanto que los de las secundarias crecieron 0.39 y los de las terciarias, 0.02. El índice de mercancías y servicios de uso intermedio, excluyendo petróleo, reportó un incremento mensual de 0.10 por ciento ubicando su tasa anual en 5.25 por ciento. Por su parte, el índice de mercancías y servicios finales, excluyendo petróleo, mostró un alza mensual de 0.15 y de 4.18 anual”.

Un mes atrás, en agosto, el reporte del Inegi señalaba que el índice nacional de precios productor total, excluyendo petróleo, presentó un aumento de 0.06 por ciento a tasa mensual, para alcanzar una variación anual de 5.64 por ciento. En igual mes de 2016 las cifras fueron de 0.33 mensual y de 5.50 anual. Por grupos de actividades económicas, los precios de las actividades primarias registraron una baja mensual de 1.35 por ciento, en tanto, los de las secundarias crecieron 0.12 y los de las terciarias, 0.15. El índice de mercancías y servicios de uso intermedio, excluyendo petróleo, reportó un descenso mensual de 0.20 por ciento, por lo que su tasa anual se situó en 6.82 por ciento. El índice de mercancías y servicios finales, excluyendo petróleo, mostró un alza mensual de 0.17 y de 5.12 por ciento anual.

Las rebanadas del pastel

Donde de plano nada tienen que celebrar, así sea inventado, es en el mercado cambiario, pues la cotización peso-dólar de nueva cuenta agarra velocidad y altura: ayer el billete verde se vendió hasta en 19.03 bilimbiques (en Bancomer, el banco amigo del régimen), con todo y que el aprendizde canciller presume que no pasa nada si a México lo echan del TLCAN. Todavía no sucede, pero ya se sienten las primeras sacudidas.

Twitter: @cafevega