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Tomado de: Diario de Xalapa

686 veracruzanos, en espera de un trasplante; falta cultura de donación de órganos

Xalapa, Ver.- El estado de Veracruz ocupa el lugar 16 a nivel nacional en trasplantes de órganos, lo que refleja la poca cultura al respecto, reveló el coordinador de donación de órganos y tejidos del Centro de Alta Especialidad “Dr. Rafael Lucio”, Francisco Mañón Banda.

Actualmente en la entidad hay 686 personas en espera de un órgano o tejido. 664 están en espera de un riñón, 19 de una córnea y 3 de hígado, lo anterior según el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) que señala que la tasa de trasplante de órganos en 2016 de la entidad fue de 12.3, lo que la ubica en el lugar 16.

En 2015, según ese registro, hubo 131 donantes, 96 de ellos vivos y 35 muertos, mientras que en 2016 esa cifra bajó, pues hubo 127 donantes.

¿QUÉ ES UN TRASPLANTE?

Mañón Banda explicó que es un evento en el que se puede tomar un órgano o tejido tanto de un donador cadáver como de un paciente vivo e implantarlo a alguien que lo necesita.

La donación de órganos en el país está regulada en la Ley General de Salud. Una persona puede donar tanto órganos sólidos como sangre o tejidos, por ejemplo, piel, córneas o hueso.

En cuanto a los trasplantes de donadores vivos están los que se hacen a personas con insuficiencia renal, de los más comunes, y que normalmente se hacen entre familiares.

Sin embargo, hay órganos que por su naturaleza de únicos en el cuerpo solamente se pueden conseguir a través de la donación de alguien que fallece, que es conocido como donación cadavérica.

“Éstos se hacen pensando en el corazón principalmente, y se hace cuando una persona durante su vida expresa la voluntad de querer donar cuando llega a pasar un accidente automovilístico o algún traumatismo. Hay algo que se llama muerte cerebral y son primordialmente jóvenes, tras un accidente automovilístico, de motocicleta, trabajadores de algo riesgo o cosas por el estilo, entonces se consideran personas aptas para donación”, detalló.

En esos casos, en un hospital que tenga licencia para procuración de órganos, se cuenta con personal apto para hacer la solicitud a los familiares sobre la donación.

Sin embargo, señaló que en México es mucho más común la donación de órganos de pacientes vivos relacionados; es decir, la que se da por parte del papá, hermanos, tíos, o la mamá, aunque hay países como España que tienen el primer lugar a nivel mundial en donación de órganos de cadáveres.

“Allá la donación de cadáveres es altísima y aquí en México estamos bajitos, la gente normalmente no dona. No se fomenta la donación de órganos desde edades tempranas, si tuviéramos una difusión, la apertura de educar a nuestra población, del beneficio que obtiene la población misma al donar sus órganos cuando de plano ya nos los va a utilizar, el impacto de salud se vería muy favorecido”, detalló.

Sostuvo que según el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), en Veracruz hay un nueve hospitales autorizados y capacitados para realizar trasplantes y 12 para obtener órganos que se donan.

En Xalapa sólo en la clínica 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social y en el Centro de Alta Especialidad (CAE) se realizan.

Agregó que el proceso para donar es simple, pues la ley establece que alguien puede ser donador de órganos de manera tácita como escrita.

“Incluso hay una tarjetita que cuando se dan pláticas aquí (CAE) sobre donación de órganos se reparten a la gente que se acerca a preguntar, se les pide sus nombres, el de algunos testigos y vienen escritas las condiciones que la persona como donadora acepta. Se les pide que la porten en su cartera, en su bolsa y que siempre la traigan”, abundó.

Sin embargo, señaló, lo verdaderamente importante es que si alguien desea ser donador de órganos lo transmita a sus familiares más cercanos.

“Porque la ley de México establece y exige que para que una persona sea donadora debe existir la autorización de lo que se conoce como disponente secundario, que en este caso son los familiares”, abundó.

En el caso de los infantes que fallecen y pueden ser donadores porque algún niño o niña está esperando un riñón, corazón o hígado, son los padres los que pueden decidir si donan sus órganos o no.

En 2016 la tasa de donación de muerte encefálica en el estado fue de 1.7, lo que significa que es muy baja, por lo que ocupa el lugar 23 de las 32 entidades federativas. El primer lugar lo ocupa la Ciudad de México, con una tasa de donación de 9.7.

En el estado el trasplante más común es el de riñón, que es el que más se requiere, seguido de la córnea.

En el CAE la tasa de trasplantes ha bajado, pues en promedio se realiza de uno a tres por año.

DÍA NACIONAL DEL TRASPLANTE Y DONACIÓN DE ÓRGANOS

En el marco del Día Nacional de la Donación y Trasplante de Órganos que se conmemoró el pasado 26 de septiembre  aprovechó para hacer un llamado a la población para tomar conciencia de la importancia que tiene la donación y del trasplante de órganos para la salud de los veracruzanos.

“Es muy alta la necesidad de obtener un órgano para poder trasplantar porque tenemos una cantidad increíble de pacientes que están esperando un trasplante”, remarcó.

Tan sólo en el área de nefrología  existen 80 pacientes en hemodiálisis en el CAE y cerca de 70 en diálisis peritoneal.

“No todos son candidatos a recibir un trasplante, pero yo creo que más de 50% de estos 140 pacientes podrían verse muy beneficiados si cada uno recibiera un riñón, pero estamos hablando de un solo hospital, si lo llevamos a niveles de todo el estado o al ámbito nacional son cifras enormes”, abundó.

NO TODOS SON APTOS

Explicó que para ello se deben llevar a cabo algunos protocolos, pues no todas las personas son aptas para donar aunque tengan la voluntad, y es que hay enfermedades como el VIH o infectocontagiosas, así como cáncer que no lo permiten.

“Se han ido modificando algunos programas y a veces se vuelve un poco más inclusivo debido a la necesidad que tenemos de órganos; sin embargo, cada caso se personaliza y se presenta ante un comité y de esa forma se establece si el paciente es potencial o no potencial donador”, detalló.

Pero también para que alguien sea candidato de un trasplante se deben cumplir ciertos requisitos que se presentan ante un Comité Médico Especializado, donde se determina si es apto o no.

TESTIMONIOS

Nicolle Romero Córdoba tiene 23 años, recibió un trasplante de riñón en agosto pasado de su hermano Joselyn de Jesús Romero Córdoba, de 27 años.

Vivía en Nautla con su suegra cuando empezó con los síntomas de náuseas, dolor de cabeza, sueño y cansancio que la hacían pensar que estaba embarazada. Tras la visita al médico y algunas pruebas descartó que se tratara de ello. Luego de un estudio general le dijeron que tenía anemia por insuficiencia renal.

“Me dijeron que mis riñones ya no estaban trabajando bien y de ahí me mandaron para acá a Xalapa. El 6 de junio del año pasado me internaron y me dijeron que eran riñones infantiles. Me quedé internada y empezaron con mi proceso para ponerme catéter para hemodializarme”, narró.

Con la voz quebrada recordó que el proceso ha sido difícil y doloroso, no sólo para ella, sino para toda su familia, pues jamás esperaron recibir una noticia así.

“Yo me hacía muchas imaginaciones de cómo iba a ser la hemodiálisis y eso, entonces al otro día me pusieron el catéter y en la tarde me metieron a hemodiálisis, me explicaron cómo sería el tratamiento, pensé que sería doloroso pero no”, dice aliviada.

El 8 de julio del año pasado empezó con las hemodiálisis, proceso que duró un año y un mes. Así, todos los lunes, miércoles y viernes de las 10 de la mañana a la 1 de la tarde se la pasaba en el hospital. Su vida no es igual desde entonces.

“Después de como tres meses iniciamos el protocolo para mi trasplante. Se hizo estudios mi mamá, mi papá, mi tía y mi hermano y los doctores se basaron más en mi hermano por la edad, y empezaron con todos los estudios”, recordó.

En octubre fue internado su hermano y durante dos semanas le estuvieron realizando estudios para saber si era apto. Luego de ello tuvieron que esperar, dado que se estaba realizando el cambio de nombre del hospital.

Fue hasta 8 de agosto de este año que se logró hacer el trasplante en el Centro de Alta Especialidad.

“Yo tenía nervios, pero estaba, en lo que cabe, tranquila, porque al otro día sería la cirugía y fue rápido, no sentí nada, después de que salí estaba bien, nada más porque no podía hablar bien porque nos entubaron para la anestesia y eso, pero en lo que cabe todo bien. Fue muy rápido”, dijo.

Por la cirugía permaneció 10 días internada, mientras que su hermano permaneció ahí por tres semanas.

Ahora, poco a poco ha sentido mejoría, aunque por tres meses debe permanecer aislada para lograr una recuperación completa. Aunque no puede recibir ningún tipo de visita y su vida social se acabó por lo menos por ahora, confía en que poco a poco pueda ir recuperando su vida.

“Yo llamaría a que tomen conciencia porque por lo menos en el grupo que yo estaba de hemodiálisis hay una niña de 11 años que también quería estar en protocolo, pero su mamá es soltera, tiene que trabajar y no puede donarle. Son varios casos que ya teniendo donador no les hacen protocolo y hay otros que están en lista de espera, ya hasta se han muerto algunos y nunca recibieron su riñón”, lamentó.

Nicolle dice estar eternamente agradecida con su hermano, pues gracias a él volvió a nacer y está teniendo una segunda oportunidad de vida.

“Tuvo el valor porque no cualquiera, aunque sean de la familia no cualquiera tiene el valor y mi hermano sí optó por donar y le agradezco mucho”, agregó.

Por su parte su hermano Joselyn llamó a no tener miedo y ayudar a salvarle la vida a otros a través de la donación de órganos.

“Yo en ningún momento tuve miedo, cuando me dijeron que ella estaba enferma del riñón y que necesitaba un donante, yo les dije que quería proponerme para ser el donante y como ellos no podían yo decidí hacerlo, afortunadamente se pudo y aquí estamos”, dijo.

Aseveró que con un riñón podrá seguir su vida normal y hacer todo lo que hacía antes. “Las personas tienen miedo de eso, piensan en que con un riñón van a morirse, o no van a vivir bien, pero es mentira, puedes llevar una vida normal y tú vida social igual que la llevabas antes. En lo que cabe, yo estoy bien”.

HACE FALTA INFORMACIÓN

Para la población, aunque donar órganos es una buena medida y una forma de ayudar a los demás pues salva vidas, no es una decisión fácil y que se pueda tomar a la ligera.

“La verdad yo no lo he pensado, pero es una cosa muy buena, incluso cuando se muere un familiar es bueno donar y tener en cuenta a otros que necesitan, pero poca gente está dispuesta a hacerlo”, dijo Gladys Utrera Mora.

Para Claudia Cobos se dicen muchas cosas entorno a la donación, lo que causa temor y confusión.

“Qué gusto sería que uno no donara, pero si están los órganos vivos sí, y si la persona ya no tiene remedio es mejor que done. Si fuera mi madre que viviera en otra persona, pero luego ya hacen negocio para todo y ya no sabe uno ni a quién se los dieron porque luego los agarran para llevárselos a otro lugar”, aseveró.

Según Valeria Dávila hace falta mucha información por parte de las autoridades de salud para fomentar la cultura de la donación, pues además de que existen muchos mitos, es una determinación que no da seguridad en su totalidad.

“La donación de órganos es algo que tú puedes elegir desde que estás enfermo o no. Tú puedes vivir con un riñón por ejemplo, pero también está eso de que cobran por los riñones. La gente todavía no está informada y no sabemos si es algo bueno o es algo malo, falta muchísima información al respecto, no es algo como que esté de moda”, abundó.

“Si yo tuviera buena salud sí donaría, a algún familiar puede ser, a un amigo tal vez, pero igual es como que tener conciencia de lo que vas a hacer. Hace falta educar a la gente a que valore su salud y hagan conciencia en eso de ayudar a alguien más”, opinó Miguel García.

Para el señor Ramón González si se tratara de ayudar a alguien más estaría dispuesto a donar algunos de sus órganos, pues consideró que es importante pensar en la necesidad del otro y no creer que “a nosotros nunca nos va a pasar”.

“Si algo de mi persona llegara a servir, yo donaría con mucho gusto, yo creo que sí es importante pensar en eso porque cuando uno muere se acabó todo y si después de muerto se puede ayudar a alguien, yo sí lo haría”, dijo Ramón.