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Alrededor de 400 personas han sido inhabilitadas del servicio público: SFP

La secretaria de la Función Pública señaló que además de caso Emilio Lozoya, también se están tomando acciones en otros asuntos, como el de la Estafa Maestra.

CIUDAD DE MÉXICO (Notimex).- En seis meses del actual gobierno, la Secretaría de la Función Pública (SFP) ha inhabilitado a alrededor de 400 servidores públicos y aplicado sanciones resarcitorias por un monto superior a los 656 millones de pesos.

En entrevista, la titular de la SFP, Irma Eréndira Sandoval, refirió que “recibimos una administración pública federal en llamas, con muchísimos escándalos, con muchísimas necesidades de remontar los problemas y una falta de organización”.

Esto ha derivado, indicó en más de 6,200 procedimientos de responsabilidades administrativas y 111 sanciones económicas que suman más de 657 millones de pesos.

 

La funcionaria señaló que aunque la sanción que más destacó fue la del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, y el director de la filial de Fertilizantes por 15 años, también se han emprendido acciones contra implicados en casos como el de la Estafa Maestra.

Aunque no mencionó los casos en los que están trabajando porque “hay secreto procesal”, insistió en que el combate a la impunidad ha sido constante, por lo que, aseguró, a estas alturas “ya más o menos tenemos el control”, aunque la labor continúa y falta por hacer.

Irma Sandoval indicó que “no hay ni para dónde ir” respecto a los sectores de la administración pública que más irregularidades e incumplimiento han presentado.

 

Un ejemplo, destacó, es precisamente la Estafa Maestra, caso en el que se creía que sólo implicaba a las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y la del sector Agrario, Urbano y Territorial (Sedatu).

“Hemos llegado a encontrar en esta Estafa Maestra hasta la Comisión Federal de Electricidad y Relaciones Exteriores”, precisó.

Especificó que en el caso de Relaciones Exteriores, funcionarios contrataban a la Universidad de la Chontalpa, una universidad muy chiquita, para que le tradujera un reglamento X o Y para la aplicación de su normatividad”.

“Por eso se iban millones de pesos sin sentido. Y lo mismo pasaba en ámbitos energéticos, donde era muy llamativo cómo se encargaban estudios muy sofisticados para hacer las ingenierías petroleras, o las ingenierías para cualquier proyecto de desarrollo”.

En cuanto a la inquietud que prevalece por la política de austeridad y su forma de aplicación, la secretaria recordó que la presente administración está aplicando una “austeridad republicana”.

Lo anterior, dijo, es reconocer que “somos un gobierno muy rico y sí, somos un país muy rico, pero somos la 14ª economía del mundo con un pueblo muy pobre, que además se ha acostumbrado a ver como natural el derroche de muchos funcionarios”.

 

“Lo que queremos –agregó Sandoval Ballesteros– es poner un punto final a esa parafernalia del poder y simplemente reorganizar los recursos. No se trata ni de generar recortes ni de generar economías de forma falsas, sino de reorganizar bien los recursos.

Por ello insistió en que la austeridad republicana de Estado se diferencia de la austeridad “neoliberal”, porque esta última “nos impuso recortes, ellos sí con tijeras, a programas sociales y a los programas de salud y a los de educación”.

Como resultado de ello, dijo, se tenía una administración pública federal con “cientos y cientos, miles diría, de direcciones generales adjuntas que no son otra cosa que ayudantes con buen sueldo de los directores generales”.

Aclaró, desde luego, que este recorte no implica el recorte masivo de personal, por lo que “no estamos realizando ningún ajuste ni ninguna reorganización”, con los funcionarios operativos y de los funcionarios que realizan las actividades sustantivas.

“Entonces los trabajadores de base, los trabajadores de operativo y los trabajadores que hacen las actividades sustantivas en la administración pública federal no están siendo tocados ni con el pétalo de una rosa”.

Sobre las recientes restricciones impuestas a investigadores del Conacyt, Irma Sandoval indicó que los funcionarios públicos de las instancias de educación estaban acostumbrados a hacer “turismo académico y político”.