COLUMNAS FINANCIERAS

Opinion Estatal

Los diarios de circulación nacional presentan opiniones y editoriales con información y trascendidos relevantes en materia económica.

Dinero, de Enrique Galván, en La Jornada:

Toma préstamo Pemex para pagar deudas

Pemex anunció que tomó un préstamo. Colocó 5 mil millones de dólares en bonos a 11 y 40 años, cuyos fondos usará para refinanciar su deuda. Va a pagar un interés alto: el bono a 11 años tiene un rendimiento de 5.95% y el de 40 años 6.95%. En días pasados la Secretaría de Hacienda concertó otro bono, pero más benigno: tasa de interés menor a 2 por ciento. Su deuda financiera ronda 100 mil millones de dólares.

Por otro lado, la producción petrolera bajó un 7% en 2019 respecto del año previo. La producción de crudo total, que incluye a Pemex y los operadores independientes, promedió 1.68 millones de barriles por día el año pasado, frente a 1.81 millones promedio en 2018, según cifras de la Comisión Nacional de Hidrocarburos divulgadas el martes.

Capitanes, en Reforma:

Nuevos jugadores

Hay una incógnita entre la industria farmacéutica ¿qué pasará con la distribución de medicamentos a los hospitales y clínicas públicas este año? Hasta ahora solo se sabe que el gobierno buscará un mayor número de participantes en la distribución, con el fin de reducir los costos, pero no se tiene claro el método para lograrlo.

Lo que muchos directivos de farmacéuticas saben es que al tema de la distribución llegarán nuevos jugadores, como es el caso DHL Express, que en México capitanea Antonio Arranz. Si esto se concreta, se habrá de generar un mayor ambiente de competencia a la hora de hacer llegar medicamentos hasta las clínicas más remotas del país.

Coordenadas, de Enrique Quintana, en El Financiero:

Nos hundimos con Pemex o sobrevivimos con ella

Comparando los resultados petroleros de diciembre, llevábamos cayendo casi de manera continua desde 2013. Hubo que invertirle mucho, pero se logró estabilizar la producción. Pero, el problema es que la política del gobierno desincentivó los proyectos privados y no alcanzó la masa crítica para que las inversiones de Pemex generaran un rebote.

Ni es un desastre fortalecer a la empresa estatal, si se le regula, ni tampoco crearle competencia. Lo que nos va a llevar al atolladero es que ni se le regule, ni se le den los suficientes recursos, ni se le permita funcionar como empresa. O sea, nada de nada. Esa política puede hundir a Pemex, hundir a su competencia, hundir al sector de hidrocarburos y hundir a México. De ese tamaño es el dilema que tendrá que resolverse en las siguientes semanas.

Caja Fuerte, de Luis Miguel González, en El Economista:

Davos 2020: además de Donald vs Greta, están las big tech bajo la lupa

¿Puede el mundo confiar en las grandes tecnológicas? La pregunta se plantea en Davos, otra vez. Es todo menos una ociosidad. Ellas tienen un gigantesco poder de mercado; acceso a los datos de cientos de millones de personas y la capacidad de transformar cualquier cosa que importa: el comercio, el entretenimiento, el mundo laboral, el movimiento de dinero, las relaciones humanas y la seguridad pública. ¿Quiénes son ellas? Amazon, Apple, Facebook, IBM, Google, Microsoft, Alibaba, Samsung, Huawei, Oracle y otros más.

Hay mucho interés por explorar y encontrar soluciones en asuntos como impuestos digitales, criptomonedas y el futuro del comercio electrónico, además de una preocupación generalizada sobre el posible abuso de tecnologías como la identificación facial, por parte de gobiernos autoritarios o de corporaciones que pueden darse el lujo de no rendir cuentas.

Ricos y Poderosos, de Marco Mares, en El Economista:

Peso mexicano, ¿fortachón?

La primera respuesta a bote pronto es que el peso sí se está apreciando. Y lo de fortachón, depende de qué base de comparación se tome. La segunda respuesta es que el gobierno mexicano realmente no puede presumir la apreciación del peso como resultado directo de alguna de sus políticas públicas.

El comportamiento errático tanto a la baja como al alza mayoritariamente se explica por factores externos. Aunque nadie puede negar que la decisión del gobierno lopezobradorista, de aceptar la renegociación del acuerdo comercial trilateral y su inminente ratificación, abona para la eliminación de la incertidumbre y nerviosismo. El hecho de que México continúe en la zona de libre comercio norteamericano es muy positivo para la economía mexicana y genera confianza para las inversiones internacionales.

Activo Empresarial, de José Yuste, en Excélsior:

Márquez reposiciona Economía

Era indispensable. En la Secretaría de Economía se encuentran las salidas para crecer a ritmos más elevados, dentro del sexenio lopezobradorista. Que Graciela Márquez haya ido al Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, ha reposicionado a la Secretaría de Economía en una papel central, en una agenda de atracción de inversiones y de crecimiento, sobre todo, con miras a poder crear una política industrial para aprovechar el nuevo T-MEC.

La secretaria de Economía, Graciela Márquez, sabía a lo que iba y, con agenda llena en foros y reuniones bilaterales, no se salió del guion de la administración de López Obrador. En los eventos envió el mismo mensaje: México es un país con estabilidad macroeconómica, que ya no va a competir con mano de obra deprimida y que cuenta con la certeza del T-MEC, es decir, con la entrada al mercado más grande del mundo. El mensaje en Davos fue: México es un país que merece ser tomado en cuenta para invertir.