COLUMNAS FINANCIERAS

Opinion Estatal

Dinero, de Enrique Galván

El mito de la autonomía del Banco de México

Felices porque ya cobraron su aguinaldo 2019 –alrededor de un millón de pesos– se reunieron los tres exgobernadores del Banco de México con motivo del 25 aniversario de su autonomía. Se ha dicho hasta el cansancio que México es un país kafkiano y este caso avala tal afirmación.

El primer gobernador realmente autónomo que ha tenido la institución es Alejandro Díaz de León …pero de dos años a la fecha. Es el único que no le debe la chamba al presidente de la República. Ya era gobernador de Banxico el primero de julio de 2018, cuando fue electo López Obrador. Ni se conocían.

Miguel Mancera Aguayo estuvo al frente de la institución 15 años, de 1982 a 1997. Le debe la chamba a Miguel de la Madrid y a Carlos Salinas de Gortari. Primero, como funcionario de Hacienda, ocupó la dirección general de Banxico, luego fue ascendido a gobernador. Guillermo Ortiz le siguió entre 1998 y 2009, era el secretario de Hacienda de Ernesto Zedillo cuando estalló la crisis del Tequila, y lo envió a Banxico. Agustín Carstens ocupó el cargo entre 2010 y 2017, pero también había ocupado la Secretaría de Hacienda con Felipe Calderón y Peña Nieto le dio su bendición.

Es más, Díaz de León no hubiera sido gobernador si el entonces secretario de Hacienda, José Antonio Meade, no hubiera cometido el error de postularse como candidato a la Presidencia; siempre tuvo la opción de que Peña Nieto lo hiciera gobernador de Banxico.

La afiliación neoliberal de los jefes del banco central ha dejado huella: se les atribuye la política de contención de los salarios, usaban la amenaza de que subirlos desataría la inflación. Curiosamente, el nuevo gobierno subió los salarios y bajó la inflación. ¿No es kafkiano celebrar 25 años de autonomía de Banxico? Apenas va a cumplir dos.

Capitanes 

Esfuerzo ambiental

El financiamiento para las iniciativas de protección al medio ambiente quizás sea una de las tareas más complejas de comprender, ya que los beneficios de este tipo de proyectos son de largo plazo.

Sin embargo, algunos esfuerzos de la sociedad civil han dado resultados, como es el caso del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN), que dirige Lorenzo Rosenzweig. El Fondo que hoy cumple 25 años ha financiado más de dos mil proyectos de conservación de biodiversidad en el país y ha gestionado tres proyectos del Banco Mundial.

Entre otros logros, creó un programa de ganadería regenerativa en los estados de Veracruz Jalisco y Chiapas. Entre sus donantes están la cooperación alemana a través de su banco gubernamental de desarrollo KfW, la Agencia de Desarrollo de Estados Unidos (USAID) y algunos privados como la Fundación Packard, el Global Conservation Fund (GCF), la Fundación Moore, la Fundación Summit y la Fundación Gonzalo Río Arronte.

Frente a la austeridad de la actual administración, este tipo de iniciativas son un paliativo a la falta de recursos y podrían reducir el impacto económico que tendrá para México la falta de atención al cambio climática.

Coordenadas, de Enrique Quintana

Crecimiento: las últimas oportunidades

Cuando usted esté leyendo este texto, lo más probable es que ya se hayan presentado el conjunto de proyectos que forman una primera entrega del Plan Nacional de Infraestructura.

Un grupo de empresarios fue citado hoy a una reunión con el presidente Andrés Manuel López Obrador a las 5:30 de la mañana. La pretensión es revisar lo que habría de presentarse posteriormente durante la conferencia mañanera.

Esta presentación era esperada desde hace ya algunos meses pues se trata de una de las opciones que existen para tratar de que la economía mexicana empiece finalmente a moverse.

El contexto en el cual se anuncian estos proyectos es crítico. El INEGI confirmó el día de ayer que por tres trimestres consecutivos la economía mexicana decreció ligeramente, lo que en términos populares implica una recesión técnica.

El tema relevante que hay que discutir no es si es recesión o no, sino cómo salimos de este marasmo. No hay duda de que el asunto central tiene que ver con la inversión.

La Cuarta Transformación, de Darío Celis

Otra oportunidad perdida

El plan de infraestructura que da a conocer hoy Andrés Manuel López Obrador va que vuela para ser un anuncio de relumbrón, lejos de incentivar a los mercados, debido a que no es del gobierno.

Se trata de un catálogo de alrededor de 60 proyectos que le acercaron a la llamada 4T los hombres del dinero, léase principal y preponderantemente Carlos Slim Helú.

Posteriormente se subieron a la iniciativa el Consejo Coordinador Empresarial de Carlos Salazar y el Consejo Mexicano de Negocios de Antonio del Valle Perochena.

El grueso de los proyectos que se van a presentar son ampliaciones de concesiones ya entregadas, desdoblamientos e inversiones que privados tienen que hacer por inercia.

Otra vez el gobierno de AMLO deja ir la oportunidad para dar un golpe de timón; otra vez los hechos demostrarán la cruda realidad: la 4T mantendrá la rectoría de los proyectos realmente atractivos.

Ricos y Poderosos, de Marco Mares

México: estabilidad y recesión

México vive un periodo de notable estabilidad macroeconómica y al mismo tiempo un innegable estancamiento económico. Al mismo tiempo se hace pública la recesión económica que afecta a México y el reconocimiento de su estabilidad macroeconómica.

El mismo día que el Inegi difundió los datos ajustados que marcan tres trimestres consecutivos de contracción económica, por su parte, la Secretaría de Hacienda y el Banxico informaron que, en virtud de la estabilidad económica del país, el Fondo Monetario Internacional (FMI) le renovó a México la Línea de Crédito Flexible (LCF), esta vez por 61,000 millones de dólares.

El Inegi confirmó que en los primeros nueve meses del año se registró un crecimiento económico cero. Y en el tercer trimestre de este año 2019 la economía mexicana se mantuvo paralizada. Y según las cifras ajustadas en octubre pasado se confirmaron tres trimestres consecutivos de contracción del Producto Interno Bruto (PIB). No son especulaciones, ni son opiniones de expertos. Son datos duros.

La economía mexicana, lo reconoce el propio secretario de Hacienda, Arturo Herrera, está avanzando a una menor velocidad de la que se proyectaba. Ante la evidencia, lo que se requiere urgentemente es aumentar la inversión pública y privada. Es la única salida para impulsar a la economía. Y las decisiones correspondientes deberán tomarse lo más rápido posible.

Activo Empresarial, de José Yuste

AMLO, recesión ligera, pero aval del FMI

La revisión del Inegi de las cifras de crecimiento prendió las alertas por una ligera recesión, una “recesión técnica”, la de dos trimestres consecutivos con comportamiento a la baja. Aquí hay toda una discusión de si en verdad caímos en una recesión, que muestre un descenso en todas las actividades económicas, incluyendo una baja en el empleo. No es así. Por eso hay quien dice que la economía mexicana no ha entrado a una recesión general y menos profunda.

Vaya, estamos muy lejos de la caída del PIB de 6.5% que se tuvo en 2009, cuando la gestión de Felipe Calderón enfrentó la crisis mundial de los préstamos subprime que tumbaron Wall Street y quebraron a Lehman Brothers. Ahí había depresión global. Y no hubo duda: tuvimos recesión.

Sin embargo, ahora más bien hablamos de un estancamiento económico que, en términos técnicos, sí podríamos denominar recesión técnica.

Con la revisión del Inegi, los trimestres a la baja son los siguientes: el cuarto trimestre de 2018 fue de -0.08%; el primero de 2019 lo hicimos en -0.09%; en el segundo de 2019 el decrecimiento fue de -0.06%; y en el tercer trimestre de 2019 tuvimos un crecimiento de apenas el 0.01 por ciento. Hay estancamiento, sin lugar a dudas.