COLUMNAS FINANCIERAS NACIONALES

Opinion Estatal

Capitanes 

¿Obras sin deuda?

Ahora que comienzan a verse las primeras señales del Programa Nacional de Infraestructura, la pregunta que surge es saber el costo que tendrá la restricción presupuestal por aquellas obras que no son las consentidas del gobierno morenista.

Los financieros concluyen una cosa: si el presidente Andrés Manuel López Obrador impone como credo una política fiscal restrictiva cero endeudamiento y no incurrir en déficit, eso implica que los fondos requeridos vendrán del sector privado vía concesiones o asociaciones público privadas. Pero para que esos modelos no parezcan más de lo mismo y los contratos siembren dudas, algo estará haciendo el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, para definir en dónde sí entra la IP, en dónde se suma gasto público y en dónde solo van las empresas estatales.

Buena parte de la atención estará en la obra de comunicaciones y transportes, pues en su alianza con privados, el gobierno podría incurrir en lo que criticó al llegar: que les compromisos de obras de largo plazo se traduzcan al final de cuentas en una deuda por heredar. Por lo pronto en energía ya se han delineado ciertas pautas, con todo y que puedan ir contra el marco jurídico y configuren prácticas que limitan la competencia.

Un ejemplo son la generación eléctrica, donde se dice que a la IP no la dejarán avanzar a más del 44 por ciento de participación; otro es la perforación de pozos, donde solo será aceptado que avance 20 por ciento, y si muestra resultados pronto, acaso se abra un poco más. A ver para cuánto alcanza.

Coordenadas, de Enrique Quintana

¿Habrá recesión en Estados Unidos?

El futuro económico de México en el corto plazo sería muy diferente si en el 2020 nos enfrentáramos a una recesión en Estados Unidos. Hasta hace algunas semanas, muchos expertos consideraban que la probabilidad de que enfrentáramos en 2020 un retroceso de la economía norteamericana era muy elevada.

Uno de los argumentos esgrimidos para considerar esa posibilidad era la existencia de la llamada “curva invertida”, en la cual las tasas de corto plazo de los Bonos del Tesoro resultan superiores a las de largo plazo, una circunstancia que se ha presentado antes de otras recesiones.

A principios del mes de octubre cambió esta condición, y, por ejemplo, ayer el bono de 10 años cotizaba en 1.915 por ciento, mientras que el de 3 meses estuvo en 1.57 por ciento.

En realidad, de acuerdo con diversos observadores, no se configuró el conjunto de condiciones que pudieran anticipar una recesión.

Sin embargo, en términos generales, al margen de que no se anticipe ya una recesión para nuestro vecino del norte, sí hay un sesgo negativo para la actividad industrial, que va a incidir desfavorablemente en México.

En otras palabras, qué bueno que no haya recesión –si efectivamente no la hay–, pero que malo que, para propósitos prácticos, la demanda de las industrias exportadoras de México vaya a enfrentar una fuerte desaceleración.

Caja Fuerte, de Luis Miguel González

Pobrecita generación afore

El dinero no alcanza; si queremos pensiones que eviten la condena de un retiro en la pobreza, los trabajadores debemos ahorrar más durante nuestra vida productiva. El retiro y las pensiones no son un cuento de hadas con final feliz. No existen ratoncitos que convierten la calabaza en carroza.

Si eres de la generación afore y al final de tu vida productiva tienes en tu cuenta de retiro alrededor de 650,326 pesos, tendrás garantizada una pensión de 2,844 pesos mensuales. Este dinero no te alcanzará, a menos de que seas faquir o recibas una herencia. Por ello, tendrás derecho a recibir alrededor de 1,000 pesos, de la pensión garantizada por el gobierno. En total, tu perspectiva será recibir 3,843 pesos. Tampoco te alcanzará.

¿Te imaginas viviendo 15 años con menos de 4,000 pesos mensuales? Eso es más o menos lo que te espera, suponiendo que tengas el salario promedio, menor a 5 salarios mínimos y vivas hasta los 80 años. Asumo que te jubilarás a los 65 años, después de haber cotizado 1,250 semanas.

La solución del futuro incluye esquemas de ahorro voluntario, solidaridad social y transferencias de gobierno. Se necesitan propuestas financieras y administrativas, pero también un cambio cultural: no evadir el tema ni en el hogar ni en el gobierno. Ver las cosas como son y recordar las palabras de Albert Camus: las soluciones absurdas no liberan, crean ataduras.

La Cuarta Transformación, de Darío Celis

El nuevo Pemexgate

Conforme pasan las horas se empieza a develar qué sucedió con la red informática de Pemex. No se trató de un hackeo de bandas internacionales. Aparentemente fue un sabotaje interno.

El virus que dijo la Dirección de Comunicación Social de la empresa productiva del Estado fue depositado externamente, no fue tal. El malware habría sido sembrado desde adentro.

El programa efectivamente encriptó archivos y secuestró información que pudo perderse, pero no para pedir rescates en bitcoins. El ataque tendría la finalidad de borrar pruebas.

La clave está en lo que informamos aquí el lunes: en el operativo que la abogada de Pemex, Luz María Zarza, efectuó con agentes de la Fiscalía General de la República, de Alejandro Gertz Manero.

Zarza fue a asegurar oficinas de la Dirección de Finanzas, a cargo de Alberto Velázquez, a denuncia de actos de corrupción al más alto nivel del equipo de Octavio Romero, el director general.

La abogada de la empresa productiva del Estado fue alertada de la existencia de una red que está cobrando comisiones de entre 15 y 30% a contratistas que no les han pagado en prácticamente un año.

El virus informático, según fuentes que conocen más del asunto, se liberó con la intención de borrar los archivos que contenían los saldos de las deudas empresas por empresas.

Pero sobre todo los pagos que se les habrían hecho en las últimas horas y días, lo que pondría en evidencia el trato selectivo de algunos contratistas.

Ricos y Poderosos, de Marco Mares

Afores, el plazo

No hay plazo que no se cumpla, y para las afores está a punto de cumplirse un plazo muy importante. Mañana jueves 14 de noviembre es el último día para que todas las afores presenten sus solicitudes de autorización de las comisiones, que cobran a los trabajadores por administrar sus ahorros, a la junta de gobierno de la Comisión Nacional del SAR (Consar).

Es la prueba de fuego para las afores, luego de que públicamente se comprometieron con el presidente Andrés Manuel López Obrador para reducir las comisiones a niveles internacionales.

El órgano regulador, que preside Abraham Vela, con la ley en la mano y las modificaciones normativas recientes, ¡va con todo y por todo!

Es público y conocido que la Consar busca lograr una disminución de comisiones de entre 8 y 10 puntos base para el sistema, para llevarlas, por promedio de 0.98 a 0.90% para el 2020 y a 0.70% al final del sexenio.

El esfuerzo deberá recaer principalmente en las afores más grandes. Entre ellas Afore XXI-Banorte, que preside Felipe Duarte y dirige Juan Pablo Newman, y Afore Citibanamex, presidida por Rafael MacGregor y dirige Luis Sayeg; y, en menor medida, en las más pequeñas.