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Tomado de: Excelsior

Dominio de los Tigres; las Chivas, en la lona

CARSON, California.

Las heridas aún frescas por la última final disputada entre Tigres y Chivas volvieron a abrirse en el partido del Campeón de Campeones de la Liga MX en suelo californiano, epicentro de un duelo muy picante, lleno de sabor desde su arranque y que terminó a favor de los felinos gracias a un gol solitario de Eduardo Vargas.

Fue un partido de ida y vuelta, de emociones y con alta intensidad. Los Tigres, fiel a su estilo propositivo, generaron su juego por las bandas.

Así gestaron su primera jugada seria al ataque. En el minuto seis de juego, Javier Aquino llegó a línea de fondo, sacó un centro raso que encontró a Gignac en el área, pero el francés remató débil y fácil llegó el balón a las manos de Rodolfo Cota.

Chivas, un equipo lleno de jóvenes por las múltiples ausencias por los convocados a la selección mexicana y las lesiones, creó sus ocasiones, pero no fue fino.

La primera mitad terminó con tintes dramáticos.

Los dirigidos por Tuca Ferretti subieron sus revoluciones y estuvieron muy cerca de hacerse presentes en el marcador gracias a un remate poderoso de pierna derecha de Eduardo Vargas, pero el ariete chileno estrelló el balón en el poste.

El mismo Vargas no dejó pasar una segunda oportunidad. Gignac le dejó un balón servido a su entrada al área, el andino remató cruzado de pierna izquierda para vencer a Cota y poner el uno por cero para los Tigres al minuto 62 de juego.

Chivas intentó empatar con los jóvenes, pero todo se quedó en ganas al no generar nada serio en la portería de Nahuel Guzmán, decepción absoluta para los miles de fanáticos que pintaron de rojo y blanco el StubHub Center.

Al final, los regios tuvieron su revancha y se convirtieron en el Campeón de Campeones de la Liga MX. Dominaron y generaron más que Chivas, que terminó en la lona.