El macabro binomio

Margaro Escudero Luis

Revelaciones

Con el respeto que se merece el personal de salud que se la rifa atendiendo directamente a pacientes que padecen Covid, médicos, médicas, enfermeros, enfermeras, auxiliares, intendentes, todos aquellos que diariamente se arriesgan al contagio, debo decir que algo anda muy mal entre las jefaturas del área de salud.

Las conferencias informativas que todos los días ofrece el subsecretario de Salud, han perdido sustancia y ahora el afamado especialista llega a tratar de justificar los fallos y errores que se están cometiendo en los hospitales y la falta de atención a los pacientes potenciales de contraer la enfermedad.

Quizá las personas que no han tenido la mala suerte de ver sufrir a un familiar, o haber padecido los terribles efectos del coronavirus en su cuerpo, podrán dudar de lo que aquí se escribe y cuestionar a quien lo hace.

Pero    está visto que las instancias encargadas de atender a los ciudadanos en las primeras atapas de la enfermedad, no les interesa, caen en los vicios de siempre de toda la vida, de no contestar las llamadas que se hacen a los números oficiales, esos que desde la ciudad de México se han publicitado intensamente para que la persona tenga a quien acudir en cuanto sospeche que el virus comienza a invadirlo.

Y, cuando se tiene la suerte de recibir contestación, piden todos los datos para localizar al paciente, prometen que hasta en dos horas podrán visitarlo, y no lo hacen.

Esta práctica se hizo desde que comenzó esta tragedia sanitaria, demostró que si funciona, pero ante el aumento de casos, los encargados prefirieron hacer oídos sordos a las desesperadas llamadas.

Por otro lado, la indisciplina social llevó a la saturación de los hospitales, mientras que en la conferencia vespertina se asegura que aún hay camas disponibles, la verdad es que ya no hay espacios dignos para atender a enfermos, si bien le va a un paciente, será atendido en una silla en la sala de espera, o en un cartón acostado en el piso de la sala de urgencias.

Es lamentable que tengamos que señalarlo, y deslindo de esta situación a la tropa de salud que atiende directamente a los enfermos.

Porque hay otras partes del área de salud que cayeron en la burocracia de siempre y en lugar de ayudar a salvar una vida, la hunden.

Por eso es importante señalar que, en lugar de estar esperando las llamadas que no contestarán, sería mejor realizar brigadas de salud, para poder llegar a los domicilios de las personas y poder detectar los casos antes de que tengan necesidad de ir a un hospital, donde ya no tendrían cabida y evitar a simulación.

Si respetar la libertad de cada individuo es la premisa fundamental del gobierno para no implementar medidas más drásticas y efectivas en el espacio público, exigir la distancia mínima entre personas y obligar a respetar las recomendaciones de aseo personal e higiene, entonces debería contarse con el equipo humano suficiente para contrarrestar el impacto del virus, evitar su propagación, responder las llamadas telefónicas, implementar la consulta por internet, tomar en cuenta los tratamientos que están teniendo éxito, sanando pacientes y evitar seguir cometiendo los errores inducidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Si la actuación de la autoridad continúa siendo la misma de siempre, difícilmente tendremos resultados diferentes; si el comportamiento de muchos mexicanos continúa siendo tan irresponsable, jamás se vaciarán los hospitales, los muertos seguirán en aumento y  estaremos viviendo permanentemente en el terror.

Es un macabro binomio que padece nuestro querido país.