José Luis Reyna

En México se maltrata a las mujeres

José Luis ReynaUna investigación reciente, que tuvo en cuenta el Grupo de los 20 (G-20), concluyó que los cinco países que peor trato dan a sus mujeres son India, Arabia Saudita, Indonesia, Sudáfrica y México, en ese orden. El G-20 es uno de los organismos internacionales más importantes porque reúne en su seno a los países más desarrollados del planeta, junto con las naciones “más relevantes” en cuanto a su desempeño y potencial económicos. Su última cumbre tuvo lugar en Los Cabos (México), en junio del año pasado.

En ese organismo se encuentran Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia (el otrora G-8) y en tiempos recientes se unieron a este grupo “elitista” de naciones Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía. El vigésimo miembro es la Unión Europea.

El G-20 es heterogéneo. Si se considera el ingreso per cápita nominal en 2011, el país que encabezó la lista es Canadá con 50.4 mil dólares anuales. El último fue India que, pese a su dinamismo económico, cada habitante de ese poblado país recibió mil 389 dólares: una diferencia abismal. México alcanzó los 10 mil 153 dólares.

Este conjunto de países representan casi todo el PIB mundial y por lo mismo son los que definen y diseñan las políticas relacionadas con la situación económica y financiera del mundo. Por supuesto que los líderes de ese grupo son los países más desarrollados; los emergentes siguen los lineamientos planteados por aquellos.

La heterogeneidad del G-20 fue comprobada a través de un estudio que tuvo como base un índice de la posición que ocupa la mujer en cada uno de los países de ese grupo. Los factores que se tomaron en cuenta para construir el índice fueron la falta de acceso a la sanidad, la violencia generalizada y la impunidad, la participación en la política, las oportunidades laborales, el acceso a la educación y la propiedad, el tráfico y la esclavitud. (Investigación de Lourdes Romero, esglobal (http://esglobal.org), los-peores-países-del-g-20-para-ser-mujer, 2013).

De acuerdo con el análisis se hizo un ranking de países y los cinco con menores calificaciones son los mencionados en el primer párrafo de esta columna. Una conclusión se obtiene del estudio: (en esos cinco países) “la vida de sus ciudadanas son un calvario y eso que están dentro de las primeras economías del mundo”.

En estas líneas solo abordaremos el caso mexicano. Se trata de una descripción de lo que en un país como el nuestro, que presume dirigirse a la modernidad, subsisten ingredientes que hacen de la vida de la mujer un suplicio. De esta manera, el estudio subraya que la violencia generalizada que se padece en este país ha hecho que México sea uno de los peores del G-20 para una mujer. Es un hecho cotidiano la agresión física y sexual. Pese a que estamos en pleno siglo XXI, la cultura machista sigue ejerciéndose desparpajadamente. El acceso a la salud, en particular en las zonas rurales, es muy restringido y ello hace que este factor sea muy significativo para explicar “que la vida de la mujer no valga lo suficiente”. En las zonas rurales y la población indígena existe la creencia de que el lugar de una mujer sea la casa. No puede traspasar este lindero.

De acuerdo con un informe publicado por Human Rights Watch en 2013, las leyes mexicanas no son adecuadas (o son insuficientes) para proteger a las mujeres y las niñas de la violencia doméstica o de los abusos sexuales (http://hrw.org/world, report/2013/country-chapters/mexico). De acuerdo con el estudio de Lourdes Romero, el problema radica en que “la violencia contra la mujer está aceptada socialmente”. Con base en una encuesta realizada en 2010 a una muestra de mujeres, 2 de cada cinco tenían que pedir permiso a sus maridos para salir solas por la noche y 2 de cada 3 sufren algún tipo de maltrato y agresión en sus propios hogares.

México es un país de paso de los migrantes provenientes de Centroamérica en su ruta hacia Estados Unidos. El crimen organizado ha aprovechado esta circunstancia para hacer de ese tránsito un gran negocio. Recordemos al Padre Solalinde y su férrea defensa de los migrantes contra del hampa y las mismas autoridades. El tráfico de personas es un negocio muy redituable. Muchos son secuestrados y extorsionados. Sin embargo, de acuerdo con la investigación referida, “las mujeres inmigrantes son las peor paradas, ya que tienen que enfrentar el tráfico sexual o laboral durante su paso por el país”.

Si bien el homicidio doloso relacionado con la delincuencia organizada se ha incrementado en el país en los últimos años, los feminicidios son un problema preocupante que, hasta ahora, no ha encontrado una respuesta satisfactoria en diversas zonas del país. Para mencionar dos: Ciudad Juárez y el Estado de México. La ciudad fronteriza, además, es donde más mujeres han desaparecido.

Si se toma el indicador de participación política, el estudio de referencia apunta que 52 por ciento de la población nacional es del sexo femenino, pero las mujeres solo representan una cuarta parte de quienes integran la Cámara de Diputados. Y solo una mujer en la historia de este país ha podido alcanzar la candidatura presidencial. El apoyo que recibió Josefina Vázquez Mota de su partido no fue contundente y eso explica por qué el PAN cayó hasta la tercera posición electoralmente hablando. ¿Vázquez Mota fue subestimada por ser mujer, entre otras cosas?

Se puede concluir que, pese a que ha habido esfuerzos tendientes a alcanzar una equidad de género, la realidad indica con claridad que México está muy lejos de esa situación. En una democracia consolidada los ciudadanos tienen que tener los mismos derechos y las mismas oportunidades. Sin embargo, el estudio empírico que se ha revisado indica todo lo contrario. Otra tarea pendiente de la modernización y la democracia mexicanas.