En México Veracruz y USA

Jose Luis Loyo Ochoa

Crucero PolItico

Los virus de las venganzas
¿Feliz del padre a quienes saben ser?

CUANDO EL VIRUS DE LA VENGANZA ES MÁS FUERTE QUE EL RACIOCINIO LOS PUEBLOS SE QUEDAN ESPERANDO EL BIENESTAR. J. L. L. O. 19/06/17

Veracruz, Ver. Mx. De Diciembre a Junio suman muchos días y el pueblo solo ha mirado un ejercicio de venganza, siguiendo como letanía más promesas que, hasta la fecha siguen sin ser cumplidas, en toda la entidad veracruzana la criminalidad, en lugar, no de parar pero si cuando menos de disminuir ha aumentado mucho más que ayer, la mujer sigue ultrajada y violentada terminando asesinada, los rateros comunes aparecen cual espuma en las olas del mar embravecido, incluso esos jovenzuelos se arman ahora, hiriendo y hasta matando a sus víctimas, la delincuencia llamada juvenil se envalentona al grado de asaltar negocios a horas del día, los saltos bancarios que ayer eran directo a las cajas, hoy los asaltantes se van en contra de la clientela, sabedores que las fuerzas de la ley tardará para llegar hasta el lugar en donde se comete el asalto, ello cual si estuvieran avisados de cometer el ilícito con todo el tiempo necesario, hasta se puede apreciar que en esa delincuencia no existen los miedos propios de quien comete fechorías. Cierto que la cloaca de dejó Javier Duarte y compañía se abrió, pero cierto es que, hasta hoy no están todos los que son ni son todos los que están, vemos, más que ejercicio de la ley, una sed insaciable de venganza que está saliendo en vez de ejercer una ley verdadera, a la fecha el pueblo se pregunta si sus votos fueron para su bienestar, o a manera del ejercicio de una venganza o para en verdad darle bienestar al pueblo, esas son las situaciones que vienen haciendo pensar a este pueblo. Y la verdad no es para menos, el aumento de la criminalidad es palpable, y también está en el mismo tenor los aumentos en servicios que vamos teniendo, mismos que cuando se da dan pánico al pueblo para, después, el que manda decir que siempre no se harán, que los servicios bajarán esos costos por mandato de él mismo, es decir, tiembla pueblo para que yo venga de salvador, no se vale jugar así con la ignorancia de los ciudadanos. ¿O es justo ese tipo de juego?.
Y DEJEMOS lo tenebroso, sucio y corrupto de la política mexicana para recordar un triste y feo cuadro que me tocó vivir, hace ya varios años: En Hernán Cortés y avenida Bravo de la ciudad y puerto de Veracruz, hace años hubo un súper que ha cambiado de nombre varias veces, estaba formado en la fila de cajas y, adelante de mí un matrimonio con una niña de unos diez u once años, quizá más, pero su alimentación le hacía parecer más pequeña, esa niña vestía un vestido todo raído y unas chanclas de pico de gallo que no tenían ya talón, y los padres casi igual de raídas su vestimenta, pero ellos llevaban una botella de cerveza de las llamadas caguamas y la niña que iba feliz, llevaba cual tesoro un bote de cartón de una leche, la cara de felicidad de esa niña con su bote de leche decía mucho, decía que tiempo hacía no tomaba un vaso con leche, repetimos, la carita de esa niña demostraba felicidad y gozo con ese bote de leche el cual cuidaba como valioso tesoro.
YA llegando a la caja de pago la señora le dice al marido; Mira viejo, las caguamas están de oferta, sí le responde el marido, pero ya no alcanza el dinero, sí alcanza le dice la señora, y mirando a la niña le dice, corre a dejar la leche y tráete otra caguama, el rostro de esa niña fue de completa desilusión, de un dolor en el corazón al tener que ir a dejar su lechita que con tanto cuidado llevaba en sus brazos. Y ese rictus de dolor moral jamás lo vieron esos padres desnaturalizados que, antes de darle gusto a la hija preferían emborracharse ellos con sus caguamas, huelga decir que hubiera sido causa de problemas decir a los padres de esa niña que la leche se las pagaba el que estaba atrás de ellos, seguro que cambiarían esa otra leche por otra botella de cerveza. Han pasado más de treinta años de esa anécdota y aún la recuerdo cual si hubiera sido ayer, sobre todo en fechas como la de hoy, cuando les decimos a quienes nos hacen el favor de leernos que, a los hijos se les debe educar con el ejemplo y procurar darles siempre el mejor ejemplo, padres como los que hoy les narro se miran todos los días, y no solamente entre la clase humilde, les vemos entre la gente con el dinero de sobra, y ahí posiblemente más, donde creen que darle a sus hijos hasta para el vicio es hacerlos felices. Recuerdo a buenos amigos y a otros que no lo son, pero que si supieron educar a sus hijos con responsabilidad. Toño Chedarui Mafud, Gerardo Poo, el ya difunto Valentín Ruiz, fueron y han sido padres que enseñaron a sus hijos a trabajar desde abajo, Toño Chedarui, en las vacaciones escolares llevaba a sus hijos a las tiendas, pero en calidad de empleados, cargando cajas y barriendo las bodegas, Gerardo Poo les hacía usar hasta al escoba, ello para que conocieran el negocio desde abajo y supieran valorar como el empleado trabajaba, esas anécdotas no me las han contado, las he vivido por la amistad que con ellos he tenido a lo largo de los años, aunque no con todos ha sido amistad, pero si veíamos esa forma de educar a sus hijos. De ahí que siempre hemos dicho que la mejor forma de educar a los hijos es con el ejemplo, hijos de padres desobligados, borrachos, en el vicio y flojos, jamás podrán ser ciudadanos de bien. Les pido disculpas si les fastidie hoy el día con éste espacio, pero creo que educar a los hijos va más allá de darles todo el lujo y abundancia que ellos pidan, educar es enseñarles el valor del trabajo honesto y el valor de una dinero ganado con honradez. Y por hoy hasta aquí llegamos dejándoles como siempre los modernos medios para tratar de servirles: http://crucero-político.blogspot.com.mx loyocrucero@hotmail.com loyocruceropolitico@yahoo.com.mx Twitter @LoyoOchoa Facebook (loyocrucero@hotmail.com) y su portal de internet el cual estás sus órdenes en aras de tratar de servirles: www.cruceropolitico.com.mx . Y recuerde, los hijos son préstamos del creador, crecen y vuelan y, según el ejemplo que de nosotros sus padres les hayamos sabido dar, será en mucha parte el futuro de ellos. Felicidades