La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) sorprendió ayer 15 de junio, a los mercados con un aumento en su tasa de interés de 75 puntos base.

La colocó en un rango de entre 1.50 y 1.75%, desde el rango previo de entre 0.75 y 1%.

Y se prevé que a lo largo de los próximos meses vengan aumentos elevados y probablemente la tasa de interés de referencia alcance al cierre del año un nivel de 3.4%.

Algunos analistas lo interpretan como el inicio del camino inexorable hacia la recesión de la economía norteamericana.

Este aumento de 75 puntos base es el mayor que se ha aplicado en 27 años, es decir desde noviembre de 1994.

Para decirlo en otras palabras la FED resolvió aplicar la amarga medicina de elevar las tasa de interés, con el propósito de abatir la elevada inflación que ya llegó a 8.5%, el nivel más alto en 41 años, a pesar del riesgo de contraer el ritmo de crecimiento económico.

El diagnóstico general que planteó la Reserva Federal ayer es que viene más inflación, mayores tasas de interés y menor crecimiento económico. Es mala noticia que aumente el precio del dinero en Estados Unidos.

Pero es todavía más mala noticia que la propia FED anticipe un menor crecimiento económico.

La Reserva Federal redujo sus estimados de crecimiento para este y los próximos 2 años. Es decir, rebajó sus pronósticos para 3 años consecutivos. Para el cierre de este año 2022 modificó su expectativa de 2.8 a 1.7 por ciento.Para el año 2023, la revisó a la baja de 2.2 a 1.7 por ciento.

Y para el año 2024 recortó su pronóstico de 1 a 1.9%. Sin embargo, vale la pena acotarlo, la FED está previendo menor crecimiento, pero no recesión.

En cuanto a la inflación también incrementó sus proyecciones para este año, de 4.3 y 5.2 por ciento.

Y para los siguientes dos años redujo marginalmente sus estimaciones, a 2.6 y 2.2 por ciento.

Veremos en el tiempo si tuvo razón la FED, y se cumple su escenario de crecimiento menor, pero positivo.

O si se cumplen los pronósticos de los analistas que prevén una etapa de recesión económica.

Banxico, ¿tasas de dos dígitos?

Para México el panorama no es muy distinto. Se prevé mayor inflación, menor crecimiento económico y tasas de interés más altas.

Ayer la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, lo dijo claramente.De ser necesario –advirtió– Banxico aumentará las tasas de interés por arriba de los niveles históricos.

De hecho, desde antes de la resolución de ayer de la FED, la mayoría de los analistas anticipaban que viene un aumento de 75 puntos base. Nunca antes en la historia se ha aplicado en México un aumento de ese tamaño.

Luego de que la FED sorprendió con un aumento de 75 puntos base en lugar de los 50 puntos base esperados, se genera una nueva duda: ¿aumentará Banxico todavía más su nivel de tasa de referencia? ¿Será capaz de aumentarla en 1%?

Con el consenso previo que preveía un aumento de 50 puntos base, para el próximo 23 de junio, la estimación pronosticaba una tasa para el cierre del año del 9%.

Con el nuevo nivel que impuso la FED, veremos si Banxico avanza hacia una tasa de dos dígitos.

La propia gobernadora advirtió que la economía mexicana enfrenta riesgos de volatilidad y desaceleración por el alza en las tasas de la FED.

Veremos qué le depara el destino a la economía nacional frente al fenómeno inflacionario mundial y las políticas monetaria y fiscal que se aplican en México.

La directora general de México ¿Cómo Vamos?, Sofía Ramírez, anticipaba (unas horas antes de que se conociera el aumento de 75 puntos base a la tasa de la FED) que si se hacía realidad ese escenario, México estaría entrando en “aguas pantanosas”.

Preveía que muchos de los capitales que hoy día todavía están en México y en otros mercados emergentes van a volar hacia Estados Unidos en inversiones financieras.

La decisión de la FED sorprendió a los mercados y sin duda Banxico tendrá que reaccionar adecuadamente, tanto para abatir la inflación como para mantener el diferencial de tasas con Estados Unidos. Tendrá que buscar un complicado equilibrio. Al tiempo.

marcomaresg@gmail.com