Finalmente, 15 meses después de haber asumido la Presidencia, López Obrador se animó a participar en una cumbre mundial

Templo Mayor

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FINALMENTE, 15 meses después de haber asumido la Presidencia, Andrés Manuel López Obrador se animó a participar en una cumbre mundial… desde casa.

SERÍA INTERESANTE saber cómo le hizo el intérprete para traducirle a Vladimir Putin aquello de “los políticos no somos todólogos”. Pero más interesante debe haber sido la cara de Xi Jinping cuando el mandatario mexicano se aventó a decir “La familia mexicana es la principal institución de seguridad social”.

PERO, bueno, más allá del discurso de tres minutos que leyó en seis, a los expertos en cuestiones diplomáticas les desconcertó que López Obrador no se haya apegado a los temas acordados previamente por los “sherpas”, que son quienes se encargan de planchar con antelación los documentos que surgirán de este tipo de cumbres.

DICEN QUE, por ejemplo, el Presidente mexicano pidió cosas como que la ONU garantice el acceso a medicamentos y a equipos sanitarios; exigió frenar a los monopolios comerciales, sin explicar a qué se refería; y reclamó revisar “lo del manejo del precio del petróleo”.

Nada de eso fue incluido en la declaración final del G-20 que, más bien, se pronunció por lanzar una ofensiva global para salvar las economías locales. Y uno de los caminos propuestos es el de aplicar agresivos estímulos fiscales… que en México ya fueron descartados.

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ALLÁ en Estados Unidos se quedaron helados como cerveza cuando el Presidente mexicano dijo que hubo corrupción en los permisos que se le otorgaron a Constellation Brands para construir su planta en Mexicali.

A LO MEJOR es porque los gringos son muy espantados, pero allá sí se toman en serio ese tipo de señalamientos… ¡y más cuando vienen de un jefe de Estado! Y si la declaración sorprendió, lo que de plano no entienden es que el mandatario no haya presentado una sola prueba de sus dichos y, mucho menos, que no proceda de manera legal.

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POR LO VISTO el gobierno federal no le ha presentado a Susana Distancia al partido Morena, pues ayer extrañamente se vio a Alfonso Ramírez Cuéllar acudir a la Secretaría de Hacienda, en Palacio Nacional.

LA VISITA a las oficinas de Arturo Herrera (quién sabe si realmente se encontró con el secretario) levantó una ola de sospechosismo porque del dirigente morenista no quiso dar ni un detalle sobre su presencia en el lugar.

DADO QUE Ramírez Cuéllar pidió licencia como diputado federal desde el 27 de enero y ya no es presidente de la Comisión de Presupuesto, ¿qué asuntos tendría que atender el líder de un partido político en Hacienda? Es pregunta para Nohemí Sterio.