Gallos y vaquilladas, un paso atrás

Yamiri Rodríguez Madrid

Hace algunos años, el Estado de Veracruz se colocó a la vanguardia al ser una de las primeras entidades en México en reconocer los derechos de los animales. Pero hoy, diputados locales se encuentran enfrascados de nueva cuenta en esta discusión, pues mientras que el Partido Acción Nacional (PAN), quiere dar luz verde a las peleas de gallos y a las corridas de toro, el PRI quiere prohibirlas, lo que ha polarizado opiniones incluso en la sociedad civil.
Y es que hace dos semanas, el partido albiazul presentó una iniciativa para modificar la Ley de Protección a los Animales para el Estado de Veracruz, a fin de excluir de ésta los espectáculos de capea de toros, novillos y vaquilladas, así
como el casteo de aves de combate.
La propuesta de los panistas veracruzanos justifica que los espectáculos taurinos o corridas de toros forman parte de una tradición de los pueblos; práctica que se ha
arraigado, valorado, fomentado y admirado por más de cinco siglos,
llegando con los españoles al igual que el idioma, la religión y el
mestizaje, además de que la prohibición de las peleas de gallos y las vaquilladas ha afectado las economías regionales.
Sobredimensionando su postura afirman que los criadores de aves de combate y empresarios de toros de lidia tendrán
que buscar una actividad alternativa y, la gente que emplean, en poco
tiempo tendrá que dedicarse a otra actividad; es decir, según ellos habrá una
pérdida masiva de empleos.
Pero una semana después, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) salió a defender el avance que como fracción había impulsado tiempo atrás, a fin de prohibir en la entidad las corridas de toros o cualquier otro espectáculo taurino que involucre maltrato, sufrimiento o muerte de los animales.
Incluso, un grupo de ciudadanos veracruzanos se encuentra ya juntando firmas para evitar que se dé un paso atrás en los derechos de los animales, aunque tal parece que algunos para algunos diputados pesan más los negocios lucrativos, como lo es la industria gallera, que el respeto a la vida.