Sin embargo, parece que finalmente la Fed ha decidido tomar el toro por los cuernos mediante una política monetaria más restrictiva, realizando un aumento de tres cuartos de punto y guiando a una trayectoria de aumentos más agresiva.

Es la primera vez desde 1994 que la Fed se atreve a realizar un movimiento en la tasa de fondeo de esta magnitud. A pesar de un entorno de política monetaria más restrictivo, el mercado tuvo una reacción positiva al ver que la Fed está finalmente reaccionando de manera más adecuada al brote inflacionario.

Asimismo, el mercado pareció sentir cierto alivio cuando Jerome Powell, presidente de la Fed, mencionó que las tasas subirán a un nivel “normal” y no uno “restrictivo” y que no anticipa que la trayectoria más pronunciada de alzas en la tasa de fondeo detone una recesión.

Aunque Powell mencionó que las presiones inflacionarias están siendo principalmente generadas por diversos choques de oferta, también reconoció que las expectativas de inflación se han incrementado.

Las nuevas proyecciones macroeconómicas revelaron una importante disminución en las expectativas de crecimiento del PIB para el 2022 y 2023 y un aumento en los estimados de inflación general y subyacente para el 2022.

En el caso del PIB, la perspectiva se redujo de 2.8 a 1.7% en el 2022 y de 2.2 a 1.7% en el 2023, mientras que la del 2024 disminuyó de 2.0 a 1.9 por ciento.

Claramente, la Fed tiene contemplado un soft landing, es decir una desaceleración pero no una recesión.

En el caso de la inflación, la cifra para el 2022 se revisó de 4.3 a 5.2% mientras que la de la inflación subyacente se incrementó de 4.1 a 4.3 por ciento. Las cifras de inflación estimadas para el 2024 se mantuvieron prácticamente sin cambios en 2.2% para la general y 2.3% para la subyacente.

Estos cambios fueron acompañados de una revisión importante en la gráfica de puntos (dot plot) que revela las expectativas de los miembros del FOMC en cuanto a la tasa de fondeo para el cierre de cada año.

Para el cierre del 2022, la mediana de estimados para la tasa de fondeo subió de 1.9 a 3.4%, lo cual implica que la mayoría de los miembros del FOMC anticipan aumentos en las cuatro reuniones de política monetaria que restan en el año y que por lo menos dos de las decisiones podrían incluir incrementos de medio punto o inclusive tres cuartos de punto.

En su conferencia de prensa, Jerome Powell mencionó que un alza de tres cuartos está firmemente sobre la mesa para la reunión de julio.

Adicionalmente, la mediana de expectativas para la tasa de fondeo para el cierre del 2023 subió de 2.8 a 3.8%, lo cual implicaría otro par de aumentos de un cuarto de punto en ese año. Asimismo, el dot plot anticipa que durante el 2024 la tasa bajaría a 3.4% en lugar de mantenerse en 2.8% como se esperaba en marzo.

El mensaje refleja, sin duda, el tono más restrictivo de la Fed en 15 años pero al mismo tiempo manda la señal de que la Reserva sigue considerando posible contener el actual brote inflacionario, subiendo las tasas y retirando liquidez del mercado, sin detonar una recesión.

Aunque esto fue bien recibido por los mercados, hay cada vez más observadores que no están convencidos de que la Fed pueda controlar el brote de inflación sin provocar una breve recesión.

Finalmente, la Reserva  no hizo ningún cambio a los montos y calendarios del programa de retiro de liquidez de los mercados.

joaquinld@eleconomista.mx