La Fed va por otro cuarto de punto

Joaquin Lopez-Doriga Ostolaza

Sin Fronteras

El Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por su sigla en inglés) dará a conocer este miércoles su cuarto anuncio de política monetaria del año para el cual el mercado ha descontado, como un hecho, un nuevo incremento de un cuarto de punto en la tasa de interés de referencia.

Éste sería el segundo incremento del año y llevaría la tasa a un rango de 1 a 1.25 por ciento. Para Goldman Sachs, solamente un evento extraordinario, como una lectura sorpresivamente baja de los datos de inflación a publicarse mañana miércoles, podría llevar a la Fed a no subir las tasas.

La expectativa de alza del mercado se explica en gran medida por las múltiples señales que ha mandado la Fed, tanto en las minutas de sus últimas reuniones, como en las intervenciones de diferentes miembros del FOMC,de una continuación de la normalización gradual de la política monetaria. Adicionalmente, el mercado está muy consciente de que los indicadores de empleo siguen mostrando una dinámica favorable, a tal grado de que existen varios observadores que consideran que la economía se encuentra en pleno empleo.

Pese a que el último dato de creación de empleo estuvo por debajo de lo esperado, la tasa de desempleo ha bajado de 4.8% en enero a 4.3% en mayo, su nivel más bajo en los últimos 16 años. Aunque la tasa de participación de 62.7% sigue siendo menor a la observada antes de la crisis, hay muchos observadores que consideran que esto se debe principalmente a factores estructurales y que la Fed difícilmente puede justificar que el nivel de tasas de interés actual sea compatible con un escenario de pleno empleo.

Por otro lado, pese a que los indicadores de actividad económica más recientes han dado señales inconsistentes, la tendencia general sigue siendo favorable. Esto se da en medio de un contexto de mejoría en las condiciones económicas y financieras a nivel global. Estos factores, aunados a una muy gradual, pero continua, recuperación de los salarios reales, deben darle suficientes razones a la Fed para continuar con el proceso de normalización de tasas.

Hay quienes indican la ausencia de inflación como posible factor de incertidumbre en las decisiones de la Fed hacia delante. En este sentido, la medida preferida de la Fed para medir la inflación, el core PCE —el Índice de Gastos de Consumo personal excluyendo alimentos y energéticos— bajó de 1.8% en marzo a 1.5% en mayo. Es por esto que lo más importante de esta decisión de política monetaria de la Fed será la actualización del Resumen de Proyecciones Económicas que típicamente acompaña las decisiones del FOMC en sus reuniones de marzo, junio, septiembre y diciembre.

Dado el contexto, se antoja difícil que el Resumen de Proyecciones Económicas contenga sorpresas importantes y a que las variaciones sean relativamente menores con respecto a su última publicación. Lo más probable es que la Fed mantenga la señal de un alza adicional en la segunda mitad del año, que probablemente se materialice en la reunión de septiembre o noviembre, pero con un tono de cautela. Para este columnista, el factor principal de riesgo en el panorama de la Fed es la incertidumbre en cuanto al panorama político en Estados Unidos y su impacto en la agenda económica de la nueva administración.

En ese sentido, parece que el escenario base de la Fed es uno donde los planes de estímulo fiscal esbozados hasta ahora no serán implementados hasta la segunda mitad del año, si acaso, y que su impacto no será visto hasta el 2018.

joaquinld@eleconomista.com.mx