La importancia de la educación financiera

Yamiri Rodríguez Madrid

Hace unos días, en el Congreso Local de Veracruz, el diputado José Andrés Castellanos Velázquez propuso que se incluyera en los planes de estudios la Educación Financiera como materia.  Para muchos pudiera resultar una trivialidad, un tema menor, pero lo cierto es que sería vital en la formación de niños y jóvenes aprender de esto, antes de iniciar su vida laboral.

Desafortunadamente no todos tuvimos la oportunidad de saber cómo ahorrar y en qué invertir. A muchos los han defraudado por no saber lo elemental de una educación financiera y, en un abrir y cerrar de ojos, ven desaparecer los ahorros de una vida, lo que tanto trabajo les tomó alcanzar. Hay una falsa creencia de que solo ahorra e invierte el empresario, paradigma que debemos derrumbar.

La propuesta del congresista veracruzano se centra en primaria y secundaria, para fomentar el ahorro y, en los jóvenes, ya ahondar en finanzas personales.  En Educación Media Superior se sumarían ya conocimientos en instrumentos financieros, enseñanza de matemáticas financieras y fomento a la inversión.

Estas nuevas estrategias, a decir del morenluiista, podrán generar conocimientos básicos de finanzas en nuestras niñas, niños y adolescentes que fomenten la cultura del ahorro, que conozcan cómo y cuándo gastar, utilicen mecanismos financieros para invertir sus ahorros, así como saber el uso de las tarjetas de débito y crédito, y demás instrumentos del sistema financiero.

Puede sonar algo muy simple, pero ¿cuántos de nosotros ahorramos sistemáticamente, qué porcentaje de nuestro sueldo y desde cuándo?, ¿cuánto hemos hecho crecer ese ahorro? En un alto porcentaje de los casos, si hubiésemos ahorrado tan solo el 10 por ciento de lo que ganamos desde nuestro primer salario, tendríamos una cantidad sorprendente para iniciar un negocio, adquirir tal vez una vivienda.   Se sorprendería saber cuánto se nos va anualmente en el famoso gasto hormiga: cigarros, refrescos y gastos innecesarios. Muchos, a estas alturas de la vida, ni siquiera hemos pensado en nuestro retiro.

El uso de las tarjetas de crédito es otro gran tema, sobre todo cuando la mayoría no las sabemos usar.  Las llevamos al límite, hacemos compras huecas que nada tienen de oferta, lo que a veces termina convirtiéndolas en impagables y generando una espiral de adeudos que lleva al buró de crédito.

Ojalá prospere la iniciativa del diputado, pues si nosotros no lo aplicamos, más que complejo es que podamos enseñarle algo de buenas finanzas a nuestros hijos.

@YamiriRodriguez