La traductora no reconocida de AMLO

Bajo Reserva

En este espacio les hemos dicho que en la Oficina de Presidencia de la República se pierden las cosas y no las hallan. En especial se pierden documentos requeridos vía la Ley de Transparencia, por ejemplo las encuestas de las que habla el Presidente pero que, al solicitar que sean entregadas, en Palacio Nacional responden que no las encuentran. Ahora nos comentan que hace unos días un particular solicitó a Presidencia el nombre, cargo y sueldo de la traductora que asistió al presidente López Obrador en su viaje de julio a Washington, Estados Unidos, para reunirse con Donald Trump. A pesar de que es conocido que se trata de Lilia Rubio –quien lleva varios sexenios, desde Ernesto Zedillo, apoyando a los presidentes mexicanos en la traducción– Presidencia informó que “no localizaron evidencia documental que atienda el requerimiento del solicitante”. ¿Se avergonzarán de tener a una profesional mujer que sirvió para los gobiernos neoliberales? ¿O es que se burlan de la transparencia?

Premio de consolación a médicos

Se espera que pronto haya humo blanco en el Senado de la República donde todas las bancadas buscan construir un consenso para que sea el personal médico del país –quienes han atendido la emergencia de Covid-19– el que reciba la medalla Belisario Domínguez. Nos cuentan que solo falta definir cómo sería esta entrega, si al sindicato del IMSS, como lo propuso el senador Germán Martínez, o a representantes de las diferentes instituciones de Salud. Algunos se preguntan si el reconocimiento será el punto de partida para anunciar mejores medidas y cuidados para el personal de salud porque no faltará la enfermera, el personal de limpieza de un hospital o el médico que digan: “Muy bonita su medalla, pero ¿cuándo nos dan equipo de protección decente?”.

Vacuna contra Covid-19 como arma electoral

Este viernes, los gobernadores de la Alianza Federalista pidieron que el Gobierno federal no distribuya la vacuna del Covid-19 de manera discrecional, pues temen ser relegados de la repartición de dosis. Además, nos hacen ver, el año que entra es electoral y suponen que será muy tentador para el Gobierno federal y sus autoridades de salud culpar a los gobiernos locales de que su población reciba la vacuna en último lugar. El espejo estadunidense, con el “amigo” Donald Trump, es un buen ejemplo, nos dicen: el perdedor Trump no solo quiere colgarse la medalla por las vacunas en camino, sino dice que no se la darán a Nueva York porque el Alcalde se atreve a cuestionar los criterios de su Gobierno para la distribución de la sustancia.

Semáforo político

Ahora los priistas pasan del rojo al naranja. Y es que ya varios expriistas están viendo en el naranja la opción para seguir en la política. Ahí está Ivonne Ortega o Eduardo Bours, quienes ahora forman parte de Movimiento Ciudadano, y quien ya también se quiere ir para allá es Mariana Moguel Robles, sí, la hija de Rosario Robles. Al menos en ese pasillo que va del PRI a MC se comenta que Moguel anda dando unos primeros pasos para quizá llegar al naranja.