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Lo que antes era malo ahora es bueno

Este domingo se va a transmitir el final de Amor bravío, una muy buena telenovela de El Canal de las Estrellas. De hecho, todavía no entiendo por qué no la programaron en el horario de las 21:30. Lo merecía mil veces más que otros títulos que han pasado por ahí.

¿Por qué? Porque es una historia madura, importante, para un público mucho más sofisticado, porque tiene un fantástico reparto y porque se presta para el debate.

¿Qué tiene esta historia de madura e importante si es el refrito de Pura sangre? Tiene lo que no tiene Amores verdaderos: un asunto que no se ha superado, la defensa de los derechos de la mujer.

Sí, yo sé que entre tantos distractores era más fácil perder el tiempo con superficialidades, con los villanos o con ese peculiar ambiente como de tienda para turistas.

Pero la verdad es que siempre tuvo muchos puntos a su favor en términos de contenido incluso en estas últimas semanas en que se ha notado algo parecido al alargamiento.

Silvia Navarro: regia; Cristian de la Fuente: sorprendente; Olivia Bucio: divina; María Sorté: señorona; Leticia Calderón: deliciosa. Aquí me podría pasar medio día. Adoro a los actores de este título.

¿Entonces por qué la polémica? Porque media humanidad se rasgó las vestiduras por el tema de los toros, sobre todo al principio de este melodrama.

Haga de cuenta que nomás por poner toros a cuadro ya se estaba cometiendo un asesinato, pero, la verdad, Amor bravío siempre fue por otro lado y es tan atractiva que lo menos que espero para este domingo es un exitazo monumental.

Por favor luche por ver este desenlace. Le va a gustar.

HOMELAND

¡Hey! ¡Alto! Deje de hacer cualquier cosa que esté haciendo, agarre un cuaderno, una pluma y tome nota: ya se va a estrenar la segunda temporada de Homeland.

¿Cuándo? Este domingo a las 22:00. ¿Dónde? En el canal FX. ¿Y? ¿Por qué tanto escándalo? Porque estamos hablando de la mejor serie dramática de los Estados Unidos, la que acaba de ganar el Emmy.

Además, le juro que es maravillosa tanto desde la perspectiva del entretenimiento como desde la perspectiva de la inteligencia. No por nada, se supone, es la serie favorita de Barack Obama.

¿De qué trata? De terrorismo. ¡Oh, no! ¿Entonces es el típico panfleto gringo de toda la vida? ¡Claro que no! ¡Por eso es sublime!

Homeland critica todo lo que Estados Unidos ha hecho y ha vivido en relación a este tema cuestionando quiénes son los buenos y quiénes los malos de esta historia a través de unos personajes fabulosos y de una situaciones emocionantísimas.

¿Y si usted no vio la primera temporada? ¿Le va a entender? No solo la va a entender, la va a convertir en uno de sus títulos consentidos y hasta le van a dar ganas de comprar sus primeros capítulos en DVD.

Desde 24 que yo no encontraba una serie de acción, con una lectura política, tan potente, tan adictiva y tan espectacular porque, por si todo lo que le acabo de decir fuera poco, está hecha y actuada con toda la mano y viene muy, pero muy buena.

Por favor, no se la pierda. Apúntelo en su agenda, prográmelo en su grabador. Aquí hay una serie fundamental y si usted ama este negocio tanto como yo, la tiene que hacer suya. Levitará de placer. Se lo garantizo.

DEXTER

Le tengo dos noticias: una buena y otra mejor. La buena es que este domingo, inmediatamente después del estreno de la segunda temporada de Homeland, a las 23:00, llegan, también a FX, los nuevos episodios de Dexter.

¿Y cuál es la mejor? Que cuando creíamos que esta serie no se podía poner más fuerte, se pone más fuerte. Este paquete de capítulos es una locura porque lleva la adrenalina a niveles insólitos y porque nos mueve el tapete con particular entusiasmo.

¿Cómo que nos mueve el tapete? Es que sus responsables, no conformes con jugar con las cuestiones vinculadas a la maldad y la bondad, ahora juegan con la complicidad y situaciones todavía más delicadas.

Créame, ver esto es ir mucho más allá de todo lo que se había hecho en cuanto a crítica social.

En el remoto caso de que usted no sepa de qué le estoy hablando, Dexter es una serie sobre un asesino que se dedica a matar a otros asesinos.

A esto me refiero cuando le hablo de crítica social. ¿Un asesino que en lugar de matar a personas inocentes mata a otros asesinos es buena o sigue siendo mala? ¿Merece que lo castiguen o que lo premien?

¿Y si alguien sabe de esto y no lo dice, lo está ayudando? ¿Y ayudar a alguien así es bueno o es malo? ¿Y aquí cómo aplica lo del amor? ¿Aquí cómo aplican situaciones como el incesto?

¿Qué tan incesto es un incesto entre hermanos adoptados? ¿Qué tanto aplica, aquí, todo lo que durante años nos dijeron que era malo y que ahora parece que no está tan mal?

La nueva temporada de Dexter viene con todo. ¿Verdad que la va a buscar? ¿Verdad que no se la va a perder? Se la recomiendo.