Sputnik: la guerra de la vacuna

Margaro Escudero Luis

Revelaciones

Luego de que Rusia diera a conocer en registro de la primera vacuna contra Covid 19, se desató una ola de especulaciones, “análisis” y ataques en contra de lo que puede ser el primer fármaco efectivo contra el mal del siglo.

Las grandes potencias, las que hacen los enormes negocios en el mundo entero, cayeron en una nueva carrera tecnológica y científica, como en la década de los 50’s, cuando la Unión Soviética y los Estados Unidos se peleaban por la supremacía en el espacio.

Y en aquella época también fueron los rusos los que dieron el paso adelante al colocar el primer satélite en órbita al que llamaron Sputnik.

Luego llegó la carrera armamentista en el apogeo de la Guerra Fría y finalmente se lograron acuerdos colaborativos entre las naciones.

Antes el mundo se equilibraba entre dos poderosos; la URSS y los EEUU, hoy debemos sumar a China, India y buena parte del Oriente Medio en una competencia brutal por el poder absoluto.

Pero llegó el coronavirus, Sars Cov 2 a ponernos atención a nosotros mismos.

Luego del menosprecio al virus por parte de algunos líderes, se vio la urgente necesidad de “hacer algo” para detener la matanza y salir de la parálisis económica que, al final  de cuentas, es lo más importante para esas potencias.

Entre esa competencia, México anunció su acuerdo con Argentina, los laboratorios Astra-Séneca y la Universidad de Oxford para elaborar la ansiada vacuna y distribuirla gratuitamente en nuestro país por la Fundación Slim.

Sin duda, es urgente un fármaco que garantice la inmunidad de la población, y estamos en un momento donde la máxima ley del capitalismo se aplicaría con todo su rigor: La oferta y la demanda. Hay poca oferte y mucha demanda, el momento esencial para las grandes ganancias.

GRATIS EN MÉXICO

El presidente de México ya anunció que la vacuna contra Covid-19 será distribuida gratuitamente y alcanzará a todos los ciudadanos, tal como lo establecen nuestras leyes.

El problema estriba en que, debido a las campañas de noticias alarmantes y tentativamente falsas, muchas personas están reacias a vacunarse, argumentando que serían inoculadas por un micro chip que los mataría en cualquier momento que “alguien lo desee”, que se trata de una forma de controlar a la humanidad porque hay un complot para imponer un “nuevo orden mundial” para lo que se requiere eliminar al 80 por ciento de la población mundial.

Nuestra gente prefiere creer eso a siquiera suponer que pudieran ser vacunados contra una terrible enfermedad que ha cobrado la vida de más de 50 mil mexicanos.

La campaña de miedo que se lanzó junto con la llegada del virus a México da esos resultados y nos coloca como uno de los países con más población ignorante en el mundo.