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Tomado de: El Economista

Tapachula, con la mayor aceleración de precios

A nivel nacional, la inflación anual continuó con el dibujo de una tendencia de desaceleración en el tercer mes del año en curso, ubicándose en 5.04%, cuando en igual periodo del 2017 se colocó en 5.35 por ciento.

En este contexto, 19 ciudades, de 46 consideradas, trazaron una pendiente distinta a la del país al acelerar en sus precios al consumidor. De este grupo, la mayor aceleración en dicho indicador se registró en Tapachula, al pasar de una inflación anual de 3.93% en marzo del año pasado a una de 5.73% en el mismo mes del 2018, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El comportamiento de la demarcación de Chiapas se explica desde diferentes ángulos. Por ejemplo, los objetos de gasto que más aceleraron fueron jitomate (de -44.63 a 57.99% en el lapso de análisis), papa y otros tubérculos (de -7.05 a 74.25%), guayaba (de -15.82 a 38.45%), chayote (de -30.95 a 17.83%) y cebolla (de -40.93 a 5.78 por ciento).

Mientras por los bienes y servicios con mayor peso, el índice de precios observa que los cuatro primeros mostraron incrementos: vivienda propia (2.46% anual); loncherías, fondas, torterías y taquerías (4.47%); gasolina de bajo octanaje (10.89%), y restaurantes y similares (5.08 por ciento). Estos objetos de gasto representan una cuarta parte del indicador.

Por otra parte, los mayores aumentos en Tapachula durante marzo se exhibieron en los precios de papa y otros tubérculos (74.25%), jitomate (57.99%), guayaba (38.45%), zanahoria (35.38%), nopales (32.98%) y huevo (29.26 por ciento).

“Hay incrementos importantes porque la actividad principal en Tapachula y de toda la región es la agricultura, esto provocó los incrementos en los alimentos y energéticos; este último se logró con el alza en el precio de la gasolina, ya que están altamente vinculados”, dijo Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey.

Añadió que los alimentos de consumo básico afectan a la población que cuenta con un nivel de ingreso bajo, al igual que los precios de trasporte y otros servicios, por lo que esta merma en cotizaciones afecta directamente al ingreso de las personas, provocando un nivel de inflación más elevado.

El podio con la mayor aceleración lo completan Ciudad Jiménez en Chihuahua y Huatabampo en Sonora. En el primer territorio la papa y otros tubérculos, el jitomate, la zanahoria y artículos como la pilas, lociones y perfumes fueron los causantes de su dinámica. Y en el segundo, además de los productos mencionados, se añade papel higiénico, chiles frescos y papaya.

“Algunos alimentos aumentaron significativamente sus precios y esto mitigó el efecto a la baja que se observó en los energéticos, por ejemplo, alimentos de consumo básico como el huevo y el jitomate crecieron a tasa de doble dígito, incluso superando niveles de 30 por ciento”, añadió Magaña Rodríguez.

PODIO

Las ciudades con mayor variación anual en los precios al consumidor en marzo del 2018 fueron Tulancingo en Hidalgo (6.56%), Ciudad Jiménez en Chihuahua (6.07%) y Tepatitlán en Jalisco (6.03 por ciento).

Estos territorios tienen a las actividades primarias como su ocupación económica importante, es decir, la agricultura y la ganadería, “analizando la inflación por tipo de gasto, los alimentos fueron el segundo lugar en crecimiento y esto afectó aquellas localidades que ostentan una dependencia importante de los alimentos, que se convierte en la causa de mayor impacto en la evolución de sus costos”, señaló el coordinador del CIEN.

FRONTERIZAS

En sentido opuesto, las urbes con los niveles inflacionarios más bajos fueron La Paz, Baja California Sur (3.53%); Ciudad Acuña, Coahuila (3.63%); Mexicali, Baja California (3.80%), y Monterrey, Nuevo León (3.89%). Hace un año se posicionaron en los primeros lugares.

Las ciudades fronterizas tienen otros efectos, debido al tipo de cambio, que es importante para determinar el alza de algunos productos, en el cual se ve una afectación, ahondó Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.

El año pasado los energéticos tuvieron un crecimiento significativo y las ciudades que ahora se encuentran en los últimos lugares en el 2017 se situaban en los primeros, al tener una base de comparación menor, esto provoca que su tasa de crecimiento a nivel de precios sea menor en estas localidades, dijo.

estados@eleconomista.mx