TEMPLO MAYOR 

Templo Mayor

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** No es por ser desconfiados, pero sería bueno que Andrés Manuel López Obrador respondiera una pequeña pregunta: dado que ya puso por escrito que no se va a reelegir, ¿eso incluye que tampoco aceptará que le amplíen el mandato por voluntad popular? La duda es válida, pues sigue sin resolverse el atraco electoral en Baja California y la tentación de seguirse por ese caminito puede ser muuuy grande.

** Cinco años después, hoy se podría escribir un nuevo capítulo sobre la historia del derrame tóxico en el Río Sonora, con la decisión que se tome en la Segunda Sala de la Suprema Corte.
Los ministros deben decidir si abren o no el fideicomiso que se creó para apoyar a las víctimas, pero sobre el cual hay dudas y denuncias respecto a cómo se utilizaron los recursos y a quiénes realmente beneficiaron.
Hasta el momento hay un voto a favor, dos en contra y dos en veremos. Habrá que estar al pendiente sobre cuáles son los ministros que terminan inclinando la balanza y, sobre todo, en favor de quién. Sin duda que en Palacio Nacional estarán muy atentos a esa votación.

** Seguramente alguien está muy feliz con la idea de Marcelo Ebrard de pedir la extradición del multiasesino de El Paso: ¡el propio homicida! Y es que, si acaso llegara a ser entregado a la justicia mexicana, sin duda se la pasaría muy bien.
De entrada por la falta de investigaciones con bases científicas y no políticas, por la ineficiencia de los fiscales para integrar los expedientes y por la constante corrupción de los jueces. Todo eso, claro, sin mencionar que en México un amparo judicial es como un vaso de agua: no se le niega a nadie.
Siempre existirá también la posibilidad de salir de la cárcel al “Chapo style”, cavando un hoyo en el suelo y otro en la honestidad de las autoridades. Y, en el peor de los casos, si se quedara encerrado para siempre, tendría aseguradas fiestas, drogas, alcohol y la oportunidad de “estudiar” alguna lucrativa carrera delictiva, como la extorsión telefónica.

** Fuerte, muy fuerte es la carta de Juan Ramón de la Fuente que se publica hoy en Reforma, en la que critica el comentario de ayer de esta columna. Ojalá el embajador en la ONU pusiera esa misma enjundia para defender a las instituciones de salud pública del país, que justo de eso se trataba el foro en el que no participó. Quienes sí estuvieron fueron seis ex secretarios de Salud, preocupados porque la medicina del actual gobierno puede resultar peor que cualquier enfermedad.