Templo mayor

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PUES contrario a lo que se decía por ahí el tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca no estuvo en la comida que sostuvo Ricardo Anaya con los pre presidenciables del PAN: Margarita Zavala, Ernesto Ruffo, Juan Carlos Romero Hicks y Luis Ernesto Derbez (Rafael Moreno Valle andaba festejando su cumpleaños en Nueva York).

DE HECHO lo que se comenta en el CEN blanquiazul es que el gobernador de Tamaulipas no sólo no estuvo, sino que ni siquiera fue invitado.

Y NO, no es porque les caiga mal Cabeza de Vaca, sino porque, dicen, la definición de la candidatura presidencial no es un asunto de los gobernadores. Si quieren cooperar, dicen en la dirigencia panista, que se pongan a gobernar bien.

VALLA, VALLA, ¡perdón!, vaya, vaya con “El Bronco”: a pesar del escándalo por las carísimas vallas con las que se promovía, Jaime Rodríguez ya se prepara para oootra campaña de anuncios.

ESTA VEZ serán de su tequila “Bronco Independiente”, cuya imagen es, ¿adivinan? Claro: el gobernador. Otro trago amargo para la legalidad. ¡Salud!

EL QUE en estos días va a andar más movido que un fidget spinner es Aurelio Nuño, pues trae agenda para tratar de colocarse de nuevo en la vitrina.

UNA VEZ presentado el nuevo Plan de Estudios para la educación básica, el cual comenzará a aplicarse tan pronto como en el ciclo escolar del 2018, ahora va por la renovación de libros de texto, así como los temas de equidad e inclusión en las escuelas. De igual forma se buscará modificar la enseñanza del inglés.

ASÍ QUE entre las iniciativas que habrán de presentarse y las resistencias que habrán de enfrentarse, Nuño estará a la vuelta y vuelta.

PORQUE no todo en la vida es la grilla, anoche Mikel Arriola se volvió a enfundar el uniforme y la cesta de pelotari para participar en la clausura del Torneo Internacional “Fernando Diez Barroso” en el reinaugurado Frontón México.

Y EL QUE dejó ver que todavía tiene combustible fue Felipe Calderón al ganar una carrera ¡de karts! en el mismísimo Autódromo Hermanos Rodríguez. El ex Presidente se dejó tomar todas las selfies que le pidieron, luciendo en cada una su casaca azul y blanco.

POR CIERTO que qué mal tino tuvieron las edecanes de la cadena Wings Army, pues con sus entallados uniformes decorados de camuflaje se le acercaron para decirle: “Somos su ejército”. Y obviamente Calderón mejor se dio la media vuelta y salió disparado para el otro lado. ¡Bang!