El Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) está registrando un aterrizaje forzoso.

Todavía no terminaba de despegar y aún y cuando se sabía que era próximo el cambio de tripulación, no se esperaba que en pleno despegue  y sin el relevo oficial, viniera una contraorden y se abortara la operación.

Previamente se presagiaba una zona de turbulencias e incluso se anticipaba que podría registrarse una especie de tormenta eléctrica, pero como en todos los vuelos también se pensó que era factible que cambiaran los pronósticos y pudiera continuar el vuelo.

¡No fue así! Al final el escenario más pesimista se cumplió.

El presidente electo Andrés Manuel López Obrador, con base en una consulta ciudadana sumamente controvertida, sin sustento legal y con muchas deficiencias que se hicieron evidentes en las redes sociales y medios de comunicación, anunció ayer formalmente la cancelación de la construcción del NAIM.

Los daños y consecuencias de la cancelación del megaproyecto todavía no están muy claros.

Aunque es previsible que sean de una dimensión considerable tanto para el proyecto como para las finanzas públicas y la economía nacional.

Dinero público

Ayer mismo, el presidente saliente, Enrique Peña Nieto, emitió un mensaje sobre la decisión del presidente electo.

Fue breve: su gobierno no detendrá la construcción del NAIM y será su relevo, cuando formalmente encabece el próximo gobierno, quien tome las decisiones correspondientes.

Y en caso de que López Obrador mantenga su decisión anunciada de cancelar la construcción del NAIM, seguramente —advirtió Peña Nieto— tendrá que utilizar recursos fiscales adicionales al esquema basado en la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA) para pagar el pago anticipado de los recursos que están financiando su construcción.

Indemnización

El jefe del Ejecutivo refirió y repitió el mensaje que previamente en conferencia de prensa había emitido el director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México —concesionario del NAIM— Federico Patiño.

El funcionario dijo que se mantendrá la construcción del NAIM hasta el 30 de noviembre y que se respetarán los contratos en todos sus términos y condiciones. El GACM, dijo, tiene un mandato claro y lo mantendrá hasta el final de la actual administración.

Y aunque no lo dijo, está claro que cuando entre el nuevo gobierno podrá cambiar el mandato que tiene hoy ese grupo aeroportuario en la medida de que se trata de una empresa de participación estatal mayoritaria.

Hasta ayer el GACM no tenía ninguna instrucción oficial para detener la construcción o tomar cualquier otra acción distinta a la que dicta su mandato original, aclaró el propio Patiño. ¿Qué pasaría en caso de revocación de la concesión?

De acuerdo con el directivo, si hay una revocación lo que procede de acuerdo a la Ley de Aeropuertos es una indemnización equivalente al monto invertido no amortizado: 60,000 millones de pesos. Son inversiones ya realizadas.

Esa cantidad es con lo que el gobierno federal tendría que indemnizar al concesionario.

Eso sería para prepagar 50% de bonos, el otro 50% sería una barrida de 100% de la TUA.

El “aceleramiento de la deuda” consiste en que ese 50% de inversionistas tendría derecho a captar y destinar 100% de la TUA del AICM, que para este año se prevé será de 500 millones de dólares.

Es decir se utilizaría para el pago de los 3,000 millones de dólares. El monto no recuperable se calcula entre 40 y 45,000 millones de pesos.

Volatilidad

Luego del anuncio del resultado de la encuesta el domingo, el mercado cambiario reflejó un intenso nerviosismo con una depreciación notable del peso frente al dólar, de 3.5%; cerró en 20.05. Además de la fuerte caída que registró la Bolsa Mexicana de Valores de 4.2% y en particular los grupos aeroportuarios.

Además de la volatilidad cambiaria se registró la preocupación de las más importantes organizaciones empresariales: el Consejo Coordinador Empresarial presidido por Juan Pablo Castañón, quien criticó la decisión basada en una consulta sin sustento legal; la Coparmex encabezada por Gustavo de Hoyos, que abiertamente dijo que el presidente electo los engañó sobre el tema, y la American Chamber, que advirtió incertidumbre para las inversiones nacionales e internacionales y diversas firmas financieras nacionales e internacionales, entre ellas el banco suizo UBS que anticipa que la consulta ciudadana es un signo que indica la intención del presidente electo de que utilizará esa figura para mantenerse en la Presidencia.

La decisión

Lo cierto es que fue un lunes negro para México. Y esta vez, coinciden la mayoría de los analistas, se explica por una decisión negativa para el ambiente de negocios, para el proyecto que se cancela y eventualmente para las finanzas públicas.

Más allá de lo económico, en lo político hay quienes explican que se trató de una decisión que busca enviar una señal clara de quién manda. El propio presidente electo, López Obrador, lo dijo abiertamente en varios foros: ¿quién manda? planteó, para autorresponderse: el pueblo.

ATISBOS

GRAND PRIX.- La ventana para renovar contrato de F1 tiene una venta de oportunidad, del próximo mes de diciembre al 28 de febrero. El evento ha sido muy exitoso y reconocido a nivel internacional. El próximo gobierno tendrá que decidir si continúa o no. El presidente de CIE-OCESA, Alejandro Soberón, dice que respetarán la decisión del próximo gobierno. Y recuerda que es un evento que en todos los países del mundo se realiza en coparticipación de los gobiernos y la Iniciativa Privada. La F1 sería inviable sin participación del gobierno.