Tregua para minimizar el daño |

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El plan de ayuda del G20 dado a conocer ayer con las medidas para mitigar el impacto económico en el mundo por la pandemia de coronavirus y en el que el grupo inyectará un monto de 5 billones de dólares para proteger especialmente trabajos y negocios, fue resultado de una consulta virtual con los líderes de las naciones que lo integran y en la que México expuso los puntos que considera más urgentes de atender para paliar los efectos nocivos de la contingencia.

El presidente participó en una teleconferencia con miembros del G20, a quienes dio a conocer lo que México está haciendo frente a la pandemia y de las medidas que nuestro país va a tomar rumbo hacia su recuperación económica, manifestándoles la solidaridad con las naciones que han resultado igualmente afectadas y solicitándoles una “tregua” en la que no haya cierre de fronteras ni políticas arancelarias unilaterales, así como que no prevalezcan los monopolios comerciales pero que sí se le corte el paso a la especulación financiera.

Resaltando la importancia de dar atención especial a las microempresas familiares, así como a quienes están en la economía informal, que son lo más afectados por el paro de actividades y que en América Latina son mayoría, el mandatario mexicano también expresó la urgencia de que la ONU intervenga en la comercialización de medicamentos y equipos hospitalarios y ejerza un control a nivel global en ese mercado, porque hay escasez y acaparamiento de estos insumos, por ello abogó para que el máximo organismo mundial vigile para garantizar un trato humanitario, no especulativo o lucrativo en el campo de la salud, especialmente en estos momentos tan críticos. Mensaje que secundó el canciller Marcelo Ebrard, quien recalcó que se trata de una medida necesaria en lo que se dispone de una vacuna.

Y en el ámbito moral, el presidente explicó que “No basta con los hospitales, hace falta la participación de la gente, en especial de la familia”, a la que ve como la institución de seguridad social más importante, pues sus miembros son finalmente a quienes toca prodigar los cuidados y la vigilancia de 24 horas que cada paciente requiere. Sin el cuidado familiar, ni todos los millones ni toda la ciencia que procuren los gobiernos y los organismos internacionales para contrarrestar la crisis sanitaria y económica, ayudarán a que la humanidad pueda salir adelante de esta nueva prueba global. Es momento de ser solidarios.

Publicado por El Universal